Durham (EEUU), 22 feb (EFE).- La joven mexicana Jesica Santillán, sometida a dos trasplantes de corazón y pulmones en menos de dos semanas, fue declarada hoy muerta por los doctores del centro médico de la Universidad Duke, en Durham (Carolina del Norte).
La defunción de la joven de 17 años fue declarada oficialmente a las 13:25 hora local (16.25 GMT), aunque estuvo unas cuatro horas más conectada a un respirador artificial, informaron fuentes médicas.
El portavoz del hospital, Richard Puff, indicó que los médicos tomaron esa decisión en base a tres encefalogramas realizados entre la noche del viernes y hoy, sábado, que confirmaron que el cerebro de la paciente no registraba ninguna actividad ni recibía sangre.
"Todos estamos profundamente entristecidos por todo esto", dijo el director del hospital universitario, William Fulkerson.
"Queremos que la familia de Jesica y quienes le apoyan que compartimos su luto y dolor. Lamentamos muchísimo estas circunstancias trágicas", añadió.
En una rueda de prensa anterior, el abogado de la familia, Kurt Dixon, había dicho que los padres de la joven había recibido informaciones contradictorias sobre el derecho a una segunda opinión sobre el estado de la paciente.
La familia, profundamente católica, se había negado a que los médicos desconectaron los aparatos pero, según las leyes estatales, ellos son los que tienen la última palabra una vez que a un paciente se le diagnostica "muerte cerebral".
En esa rueda de prensa, que comenzó y terminó con una oración, Dixon dijo que la familia se encuentra "devastada" por la trágica evolución de la joven pero que estaba agradecida por la solidaridad de las dos familias que donaron los órganos para los trasplantes.
La familia Santillán no ha decidido si entablará una demanda contra el hospital -que ya ha contratado un abogado- o las agencias involucradas en la coordinación de la entrega de órganos donados.
Jesica sufrió un daño del cerebro irreversible tras el segundo trasplante el jueves pasado, durante una operación que duró cuatro horas, según los médicos.
Su situación médica iba empeorando desde la primera operación, en la que los doctores le trasplantaron el 7 de febrero órganos incompatibles con su tipo de sangre.
Debido al error cometido la primera vez, el centro médico ha puesto en marcha diversas medidas para evitar que se repitan con otros pacientes.
Jesica y su familia emigraron ilegalmente a EEUU desde Tamazula, cerca de Guadalajara, en el estado mexicano de Jalisco, tras no encontrar atención médica adecuada a su caso.
La joven nació con una deformación del corazón que además impedía que los pulmones enviaran oxígeno a la sangre.
El caso ha llamado la atención en Estados Unidos sobre la escasez de órganos donados, los errores médicos en los trasplantes, las implicaciones éticas, y los derechos legales de las familias afectadas.EFE
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