Ayer recibí varios correos de lectores cuestionando la crónica que publiqué ayer domingo sobre la eliminación de Nery Brenes en los 400 metros de estos Juegos Olímpicos.
Las críticas, que van de las respetuosas a las ofensivas, que pasan de las sustentadas en razonamientos inteligentes a las que simplemente salen del hígado, coinciden en defender los logros del velocista nacional.
Pero, sobre todo, a estas personas que tuvieron la amabilidad de tomarse su tiempo para escribirme, lo que más les molestó fue que usara la palabra “chasco” en el título (“De esperanza a chasco”, decía el encabezado).
Algunos lo tomaron como un calificativo vulgar, otros lo llamaron ofensivo y en general a esas siete personas les pareció que denigraba el nombre de Nery y su grandeza deportiva.
Pues bueno, voy a aprovechar este espacio para aclarar que esa nota para nada cuestiona (ni pretende hacerlo) la carrera del limonense. Nery es el mejor deportista costarricense del momento y la única esperanza que tiene el país de destacar en citas como estas Olimpiadas.
El objetivo, más bien, fue resumir lo que pasó con Brenes en estas justas y poner en perspectiva el significado que tuvo su actuación del sábado.
Nery era la gran esperanza tica de figurar en un podio de Londres 2012, durante su carrera ha hecho marcas que confirman su potencial para lograrlo y el título en el Mundial Bajo Techo de Turquía terminó de avalarlo como miembro de la élite internacional.
El hecho de que no lograra siquiera avanzar a las semifinales (como sí lo hizo en la Olimpiada anterior, Pekín 2008) resulta una decepción para los costarricenses, aunque haya sido culpa de una lesión de tobillo.
De eso habla mi nota, de la decepción que significó ese momento de su trayectoria. Chasco es, justamente, un sinónimo de decepción y se ajusta perfectamente a la sucedido. Según el diccionario de la Real Academia, chasco quiere decir “decepción que causa a veces un suceso contrario a lo que se esperaba”.
Que Nery no avanzara a la segunda fase de los 400 fue un hecho inesperado para todos, incluso para nosotros los de la prensa, que esperábamos verlo llegar lejos en estos Juegos. Tengo clara la estatura de Nery en el deporte mundial y sus posibilidades de darnos nuevas alegrías.