Lima. La decepción es hoy el elemento preponderante en el Perú en las evaluaciones sobre lo que fue el debate televisado que sostuvieron la noche del domingo los candidatos presidenciales Ollanta Humala y Alan García.
La gran mayoría de comentarios coincide en que el debate fue pobre, pues, aparte de las agresiones, que estuvieron sobre todo a cargo de Humala, los candidatos se limitaron a enunciar promesas, pero sin explicar en ningún caso cómo las llevarán a cabo.
Las opiniones están divididas sobre quien "ganó": Para unos, fue el socialdemócrata García por proyectar talla de estadista y exponer más propuestas. Para otros fue el nacionalista no fue "apabullado" como preveían algunos. Para los más, hubo un frío "empate" que complicará aún más a los indecisos, a falta de dos semanas para los comicios del 4 de junio.
El psicoanalista Jorge Bruce, declarado crítico de ambos postulantes, está entre quienes creen que García "le llevó una gran ventaja" a su oponente, por mostrar "imagen de estadista y solvencia en el discurso" ante un adversario "nervioso, inseguro y con alocución defectuosa".
En igual sentido comentó el analista Fernando Rospigliosi, también crítico de los dos: García ganó ampliamente, aunque con muchos vacíos y deficiencias. Humala estuvo pésimo y repitió ideas primitivas".
Otro connotado analista, Fernando Tuesta, discrepa sin embargo porque "en un primer vistazo no aparecerá ante la opinión pública la diferencia que todo el mundo esperaba (en favor del ex presidente) y ello irá en contra de García".
Ese riesgo había sido señalado de antemano por los expertos: El formato del debate impide que uno de los participantes "aplaste" al otro, por lo que en este caso la reconocida superioridad de García como polemista no quedó en evidencia y muchos pueden interpretar eso como un "triunfo" de Humala.
Si unos ven ganador a García y otros a Humala, la mayoría de expertos creen que el que perdió fue el país: "Personalmente esperaba poco de los dos candidatos, pero al final no he recibido nada", comentó el ex asesor presidencial Juan Sheput.
Los partidos tienen su propia interpretación. El secretario general del Partido Aprista, de García, Mauricio Mulder, afirmó: "El país ha visto la diferencia entre un estadista y un oportunista". El portavoz del partido "humalista" Unión Por el Perú, Carlos Tapia, se mostró conforme: "A Ollanta le bastaba empatar para salir ganando y eso es lo que ha sucedido".
Para los analistas independientes, el principal mérito de García estuvo en su imagen sobria, su tranquilidad y la rapidez para responder a algunos ataques. Sin embargo, se le reprocha que eludió algunos temas centrales, como el de los derechos humanos o la relación con el fujimorismo.
De Humala, expertos en opinión pública como Bernardo Verjovski elogian que se preparó bien, pues su argumentación fue más coherente de lo habitual. Además, fue quien llevó la iniciativa en buena parte del debate, aunque al final terminara afectado por su tono militar.
Sin embargo, hay coincidencia en que Humala dejó pésima imagen al llegar más de 20 minutos tarde por irse a comprar a una tienda, lo que se agravó cuando ya en pleno debate insinuó que su tardanza obedecía a que fue hostilizado por adversarios a la arribo, cuando todos los canales de televisión habían mostrado que no fue así.
En la prensa, titulares de diarios como "Urgencia de inclusión social hizo coincidir a los candidatos" ("El Comercio"); "Ataques y pocas ideas" ("Ojo"), "A media caña" ("Perú 21"); "Alan le ganó a un Ollanta respondón" ("Correo"); "Se esperaba más de Ollanta y Alan" ("La República"); "¨Alguno ganó?" ("La Primera") o "Alan lo hizo polvo" ("Expreso"), reflejaban la disparidad de las evaluaciones.
En una encuesta vía internet de "El Comercio", un 53,3 por ciento dio ganador a García y un 46,7 a Humala.
Ahora se espera para el domingo un debate entre los equipos técnicos, del que el periodista César Hildebrandt dijo con ironía que nadie lo verá y que debería tener como auspiciador a una marca de somníferos.