En 1996, Control Machete irrumpió en la escena mexicana con su primer álbum, Mucho Barato. En esa primera propuesta se daban cita el hip-hop, las letras de denuncia y algunos toques experimentales.
La difusión del vídeo del tema ¿Comprendes Mendes? contribuyó en buena medida a que la música del trío se difundiera pronto por todo el continente.
En Artillería Pesada, Presenta..., el segundo disco de la banda, Control Machete ahonda en la propuesta de su primer álbum, endureciendo el sonido de sus composiciones. Ahí están, como prueba de ello, Pesada, el tema que abre el disco, y Sí señor. Pero el álbum muestra además un crecimiento en el trío y una apertura aún mayor en lo musical, que se puede apreciar en Danzón, grabada junto a Rubén Albarrán (de Café Tacuba) y el pianista cubano Rubén González.
De paso por Buenos Aires en gira promocional, Toño, Fermín y Pato, las tres partes activas de Control Machete, hablaron con El Sitio de su nuevo disco, de la escena rockera mexicana y, claro, de su Monterrey natal.
-¿Qué metas se habían propuesto para este disco con respecto al anterior? ¿Querían mostrar un nuevo sonido, una nueva estética?
-Toño: Para nosotros Artillería Pesada es un disco evolutivo. Tiene una mirada hacia el pasado pero para ver cómo repercute en el presente y en el futuro. Artillería Pesada está pensado como un taller abierto de trabajo, a partir del cual se genera Control Machete. El paso de la banda por Latinoamérica, el hecho de conocer tanta gente y de intercambiar tantas cosas, eso es este álbum. Quisimos hacer un disco que nos gustara, principalmente, del cual nos sintiéramos seguros que fuera lo que nosotros queríamos hacer.
-Después del éxito del primer disco, ¿sentían la presión de tener que presentar un segundo bien fuerte?
-Fermín IV: Yo creo que era un compromiso con nosotros mismos, no tanto con lo que habíamos hecho. Siempre tratamos de crecer, de hacer lo mejor posible; sea lo que sea que estemos haciendo. Creo que se nota una evolución en los trabajos de estudio que hicimos entre el primero y el segundo disco. Grabar Artillería Pesada no fue una presión para nosotros. Ni pensamos eso de "tienes que hacer un disco exitoso"; el primer punto que pusimos en juego fue que nos gustara a nosotros. Creo que cada uno de los tres nos fuimos estilizando en lo nuestro: tanto Toño haciendo la música, como Pato y yo haciendo las letras y rapeando.
-Da la impresión que son un grupo homogéneo...
-Fermín IV: El disco se hizo entre los tres: cada uno aportó su tercio en la grabación. Desde que salía la música del sampler de Toño y llegaba a nuestros oídos, se pensaba entre los tres que tema se iba a desarrollar y sobre esa base todos dábamos nuestra opinión sobre la música. No fue que ellos tuvieran que interpretar una canción mía, sino que son temas que se hicieron en conjunto.
-¿Y siempre es esa la mecánica de trabajo?
-Toño: Las canciones se generan a partir de una idea que se empieza a desarrollar. Se hace una maqueta sobre la cual empiezas a trabajar. Los temas van sufriendo distintas alteraciones hasta llegar a un punto medio. De allí en más, decidimos cómo estructurarla, cómo arreglarla, qué le ponemos, qué le quitamos, vamos a buscarle un coro, un estribillo. Tienes esa posibilidad de trabajar dentro de un estudio, por más que sea un cuarto. Estás llevando la canción al desarrollo, estás componiendo y grabando a la vez.
-Vemos en Control Machete, así como en otras bandas de rap mexicanas, que tienen una estética similar a las bandas de rap de la costa oeste de los Estados Unidos ¿A qué lo atribuyen?
-Fermín IV: En el caso de Control Machete, nosotros no tratamos de imitar a nadie. Nosotros somos nosotros. Este disco tiene sobre todo esa autenticidad: hablamos nuestro lenguaje.
Toño: A lo mejor, en la propuesta de Control Machete lo que estás viendo es lo que hay. No hay ninguna pose. Lo que presentas en un video, es una representación de algo que sí existe. En cuanto a la imagen, Control Machete nunca quiso colocarse en un lugar al que no pertenezca. Cuidamos mucho nuestra imagen en los videos. Tratamos de transmitir tanto en lo musical, al hablar o en lo visual algo real, con lo que tengamos contacto.
-¿Cómo es la realidad hoy en Monterrey, tanto musical como social?
-Fermín IV: Cuando sale Control Machete hace tres años, de algún modo surge la escena de Monterrey, que está formada por bandas contemporáneas a nosotros. Entonces, se muestra a todo México y a Latinoamérica esa escena que ya estaba pero a la cual nadie le había puesto atención. Monterrey es una ciudad que está cerca de la frontera con Houston, Texas. Por este motivo, nos llega la influencia americana, lo que no quiere decir que la adoptemos.
Toño: Habría que ver, ¿no?, porque si cultura es el conjunto de tradiciones, yo creo que la cultura mexicana está muy bien asentada. Pero en cuanto a modos, formas y tendencias, ahí sí se nota la americanización. Artillería Pesada tiene un track interactivo con un compendio de 34 leyendas e historias de Monterrey. En cuanto a las bandas, hay muchas en Monterrey que todavía no han llegado acá, como La Flor de Lingo, Zurdok, Resorte. En México, el movimiento musical es pequeño pero se está empezando a abrir. Bandas como nosotros, Plastilina Mosh o Molotov estamos vendiendo cantidades que ningún grupo de rock vendía antes.
-¿Cómo surgió la gira con Molotov e Illya Kuryaki?
-Toño: Hace dos años, hicimos una gira que se llamó Molochete, donde tocábamos nosotros y Molotov. Ahora se suman los Kuryaki y lo bueno es que somos tres bandas con tres discos nuevos. Pensamos tocar en otros países, además de México y Argentina. En el 96, cuando Illya Kuryaki fue por primera vez a México, tanto Control Machete como Molotov le abrimos los conciertos. Nosotros todavía no habíamos sacado nuestro primer disco, lo teníamos grabado pero faltaban cuatro meses para que saliera. Lo interesante es que son tres propuestas distintas y al tocar juntos quizá podamos actuar en lugares más grandes. Como se dice, la unión hace la fuerza.
-¿Por qué les parece que entre las bandas de rap hay más afinidad que en las de rock?
-Fermín: Yo creo que es generacional, más que musical. En México, hay buena onda entre todas las bandas no sólo las de rap. Por ejemplo, nosotros con A.N.I.M.A.L. nos llevamos muy bien. En Monterrey, los de nuestra generación nos conocemos todos. Con los de Plastilina Mosh tenemos más de diez años de conocernos, desde que estaban aprendiendo a tocar la guitarra. Con los de El Gran Silencio (otra banda mexicana), lo mismo. En México, la generación de músicos anterior a la nuestra no se comunicaba mucho, nunca tocaban unos con otros. En cambio, eso sucede entre nosotros y hasta en los discos.
Toño: En un momento, la música dio un cambio y fue la apertura hacia el rap. Eso se manifestó hace unos años en México, en Venezuela, en Colombia, en Argentina, en la comunidad latina de Los Angeles.
-¿En qué medida la problemática social se mete en las letras del grupo a nivel musical?
-Fermín: En el nuevo disco pasó algo diferente. Nos propusimos hacer un disco de propuesta y no de protesta. Nos cansamos de gritar y de quejarnos, ya que ni siquiera nos estaban oyendo. Ahora, en vez de gritar, vamos a soltar soluciones que nosotros vemos. Nos fuimos a niveles mucho más de cimiento, como la esperanza. Lo malo se nos volvió algo natural y por más que grites no va a cambiar. Queremos aprender lo positivo, como aprendimos lo negativo.
Toño: Artillería Pesada fue un poco como voltear para adentro, a las experiencias internas, en vez de voltear para afuera.
-¿Cuáles son las perspectivas de la música en general?
-Toño: Todo va hacia los extremos, los latinos todavía tenemos la intención de fusionar ritmos. En el futuro, la música va ir hacia abajo de la frontera.
-¿De cuál de ellas?
-Toño: De la del Primer Mundo.
* Reproducido con autorización de El Sitio