Buenos Aires. Fernando De la Rúa sucederá mañana, viernes, a Carlos Menem como presidente de Argentina con la urgencia de aplicar un drástico ajuste económico, tras mas de diez años del peronismo en el gobierno.
Fernando de la Rúa, líder de la opositora Alianza, asumirá la jefatura del Estado con un índice de popularidad del 52 por ciento, y un 46,1 por ciento de los argentinos que cree que tendrá una gestión de gobierno positiva, según una encuesta difundida hoy.
El sondeo, de la consultora Rouvier y Asociados, coloca a Carlos Menem en el último puesto de la lista de popularidad, con un 18 por ciento de imagen positiva, incluso detrás de otros líderes políticos como el ex presidente Raúl Alfonsín (35 por ciento).
Pero una encuesta del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría aseguró a su vez que para el 59 por ciento de los argentinos el mayor logro de la gestión de Menem fue la estabilidad económica tras asumir el poder en 1989, cuando el país sufría la "hiperinflación" y graves conflictos sociales.
Carlos Menem, de 69 años, dejará el poder con una economía en recesión y un abultado déficit del Tesoro que, sumado a los vencimientos de la deuda pública, hacen que el país necesite créditos por unos 18.000 millones de dólares para el año próximo.
De la Rúa, de 62 años, sucederá a Menem sin haber logrado que el Parlamento le aprobara antes el Presupuesto Nacional 2000 y una reforma fiscal que conlleva aumentos de impuestos para las capas medias y altas de la población.
Los legisladores del Partido Justicialista (peronista) de Menem aceptaron aprobar el presupuesto, pero pidieron más tiempo para analizar la reforma, a la que se oponen por considerar que una mayor presión del Fisco no servirá para aumentar los ingresos del Tesoro en vista de la recesión económica que sufre el país.
Los peronistas prometieron apoyar la ley que necesita De la Rúa para reestructurar el gabinete de gobierno, pero esto es puesto en duda por los legisladores de la Alianza, formada por la Unión Cívica Radical (UCR) y el centroizquierdista Frente del País Solidario (FREPASO).
De la Rúa tendrá que estrenar el poder con un decreto de reestructuración ministerial en caso de que los peronistas no cumplan con su promesa.
José Luis Machinea, designado ministro de Economía, confirmó hoy el aplazamiento del debate parlamentario de los proyectos de presupuesto y de reforma fiscal, debido a que el nuevo gobierno "necesita del conjunto de las dos leyes, porque están obviamente vinculadas entre sí".
En este sentido, explicó que el proyecto de Presupuesto Nacional 2000 incluye ingresos para el Tesoro que dependen de la reforma de las leyes de impuestos.
El gobierno de Menem mandó al Parlamento "un presupuesto trucho (falso), con un desequilibrio del Tesoro que no es financiable, por más que la economía crezca a tasas impresionantes", subrayó.
Destacó además que tras la victoria electoral de octubre pasado, los colaboradores de De la Rúa "tuvieron que dedicar 30 a 40 días para ordenar este desbarajuste de las cuentas públicas".
El próximo jefe del Palacio de Hacienda aseguró que para la reforma fiscal "hemos sido todo lo cuidadosos posible para no afectar a los sectores de menos ingresos".
A la toma de posesión de De la Rúa asistirán los presidentes de Brasil, Paraguay y Uruguay -los socios de Argentina en la unión aduanera parcial Mercosur-, y de Chile y Bolivia, países que tienen acuerdos comerciales con ese bloque.
También asistirán los jefes de Estado de Colombia, Panamá y Perú, los príncipes Felipe de Borbón, heredero de la corona española, y Andrés, de Inglaterra, entre otras personalidades extranjeras.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.