
“La rutina diaria es para los niños lo que las paredes son para una casa, les da fronteras y dimensión a la vida. Ningún niño se siente cómodo en una situación en la que no sabe qué esperar. La rutina establecida da un sentido de orden, del cual nace la libertad”. Este es el sabio consejo de Rudolph Dreikurs, autor de gran cantidad de libros relacionados con psicología infantil.