Un avión DC-9 de la aerolínea estadounidense Valujet, con 109 personas a bordo, se estrelló ayer en una zona pantanosa y deshabitada de la Florida, poco después de despegar del Aeropuerto Internacional de Miami, rumbo a Atlanta.

Equipos de rescate que acudieron al sitio del accidente informaron del hallazgo de un número indeterminado de cadáveres, pero no de sobrevivientes, dijo Luis Fernández, portavoz del Departamento de Bomberos del condado de Dade.
Decenas de familiares de los pasajeros trataban ayer de obtener detalles sobre las personas que viajaban en la aeronave siniestrada.
Christy Williams, portavoz de la Administración Federal de Aviación (FAA), informó de que el piloto del vuelo 592, que partió de Miami hacia Atlanta a las 13:43 hora local (17:43 GMT) con 104 pasajeros y cinco triputales a bordo, anunció que había humo en la cabina poco después del despegue. El avión estuvo en el aire unos ocho minutos antes de estrellarse.
El aparato perdió contacto con la torre de control a las 14:18 hora local (18:18 GMT), cuando se encontraba 25 kilómetros al noroeste del aeropuerto de Miami y aparentemente cayó de nariz, según el canal de Televisión en español Telemundo.
Testigo presencial
El piloto privado Daniel Muelhaupt, quien sobrevolaba la zona, declaró a la cadena estadounidense de televisión CNN que fue testigo del percance.
"Nada pudo haber sobrevivido a eso", comentó Muelhaupt, quien dijo que al principio pensó que el avión estaba haciendo maniobras, pero que luego lo vio descender a un ángulo de 75 grados y no subió más. Dijo no haber visto humo ni fuego saliendo de la aeronave.
Luis Fernández, de Metro-Dade Fire Rescue, a cargo de las operaciones de rescate, expresó que los restos de la nave son pequeños y se encuentran diseminados por una amplia zona, unos 13 kilómetros al noroeste del Aeropuerto Internacional de Miami, en los Everglades de la Florida, zona pantanosa y de difícil acceso, que ha hecho extraordinariamente difícil llegar al lugar donde se encuentran los restos.
Helicópteros de la Guardia Costera sobrevolaban en círculo la zona en búsqueda de sobrevivientes, sin encontrar a ninguno.
El presidente estadounidense, Bill Clinton, ofreció sus esperanzas y oraciones a los familiares de los 109 ocupantes del avión y comisionó al secretario de Transporte, Federico Peña, y al administrador de la FAA, David Hinson, para inspeccionar el lugar del accidente a partir de las primeras horas de hoy.
"Aunque tememos lo peor, albergamos esperanzas y rezamos para que estén a salvo", agregó el mandatario.
Este es el primer percance fatal de la compañía Valujet, que empezó a funcionar en octubre de 1993, pero el tercero registrado este año.
La aerolínea, que tiene su base en Atlanta, sirve vuelos nacionales entre 26 ciudades estadounidenses pertenecientes a 15 estados.
Flota accidentada
El accidente de aviación ocurrido ayer en las cercanías del aeropuerto de Miami es el quinto incidente registrado desde 1994 por la flota de la aerolínea estadounidense Valujet Airlines, adquirida por una compañía turca en 1993.
En 1994, uno de sus aviones DC-9 resbaló en el hielo del aeropuerto de Dulles, en Washington.
En junio de 1995, un incendio destruyó otro avión de esa misma categoría cuando esperaba en una pista de despegue del aeropuerto de Atlanta; como saldo resultó quemado uno de los auxiliares de vuelo y heridos 57 pasajeros.
Otro DC-9 se quedó paralizado en el barro del aeropuerto internacional de Hartsfield, en Atlanta, con un centenar de pasajeros en su interior en enero de 1996.
Ese mismo mes, otra aeronave del mismo tipo con 30 personas a bordo chocó contra un banco de nieve poco después de despegar del aeropuerto de Dulles, que tuvo que cerrarse al tráfico internacional durante más de tres horas.
Un aparato DC-9 se estrelló ayer cuando sobrevolaba la región pantanosa de los Everglades de Florida, con rumbo de Miami a Atlanta y con 104 pasajeros y cinco tripulantes a bordo. No se sabía de sobrevivientes.