Por María Luisa Gaspar
Cannes (Francia), 23 may (EFE).- El director español David Trueba estrena hoy en Cannes "Soldados de Salamina", filme mixto, documental y de ficción, sobre la Guerra Civil española, cuyos primeros pases emocionaron en el festival, donde esta noche compite en la sección oficial Una Cierta Mirada.
El público cerró con un aplauso unánime la proyección previa al estreno oficial, a la que asiste la prensa acreditada en la muestra y en el vecino Mercado del Cine, ambos con sede en el Palacio de los Festivales.
A la salida de la sala Debussy, la segunda más importante del festival, llena hasta rebosar, se veían algunos ojos enrojecidos de emoción.
"Involucrar" al espectador, "tocarle dentro" y que se sienta" conmovido, es, precisamente, uno de los objetivos de Trueba al hacer cine, según explicó en una reunión con la prensa española, al que asistió acompañado de Ariadna Gil, protagonista de la película, y parte del equipo, que estrenó el filme el pasado marzo en España.
La película no compite por la Palma de Oro, lo que da "una gran relajación" al director que ya mostró en Cannes, en 1997, su primer largometraje, entonces en la sección paralela la Quincena de los Realizadores.
"Entiendo que el festival tienda o nos haga el favor de protegernos de lo que es competir en primera línea con nombres muy importantes, a quienes les salen peor o mejor las películas, no lo sé, porque cuando vienes aquí no puedes ver nada", explicó.
Además, "ellos necesitan aglomerar gente y que puedas salir en las televisiones de todo el mundo y entiendo perfectamente que en una película española como 'Soldados de Salamina', la aglomeración, comparada con la de Clint Eastwood (...) es menor. No voy a decir nula...", dijo riéndose.
"Desde Madrid es muy fácil decir, hombre, si estuviéramos en la competición y nos dieran un premio. Pero claro, cuando vienes aquí te das cuenta de lo difícil que sería que te lo dieran", agregó.
Lo bueno es que, por el simple hecho de estar en Cannes, se consigue que la película se vea con interés y que tenga en el mercado una especie de vitola que la señala "y, a la vez, no sales derrotado de aquí", explicó conformado y "muy a gusto con estar donde estoy".
Además, "no creo que competir entre películas sea algo demasiado normal. Claro, los cien metros lisos, sí, pero hacer una película y competir con Lars von Trier o Clint Eastwood (...) como te vas a competir con eso, entonces, ¿quién gana? ¿Ganas tú y eres mejor director" que ellos? se preguntó.
Precisó, en este punto, que Eastwood, quien hoy entró en liza por la Palma de Oro con "Mystic River" es un director que le encanta y que representa lo que todo director querría ser en su vida.
"Es un poco raro, pero fuera de eso, comercialmente siempre ayuda más estar en competición", recordó, antes de considerar "escandaloso que este año no haya ninguna película de habla hispana en competición" porque "es ignorar a una cultura y a un idioma que no puede ser ignorado", dada la cantidad de gente que lo habla.
Estimó que "se debería presionar desde las instituciones", pues "los directores no podemos hacer nada porque parece que estamos defendiendo nuestras películas".
De todas formas, "a los franceses, podemos criticarles, acusarles de chauvinistas, de manipuladores, de beneficiarse ellos mismos de este festival, pero en el fondo nuestra critica es estúpida" y habría que "estudiar lo bien que lo hacen".
"La queja no es que no estemos nosotros y no formemos parte, sino, dijo, que no tengamos la posibilidad de hacer eso en nuestro país, de sentirnos con ese mismo poderío, en las escuelas, en los medios. No hay más que ver el tratamiento que se da al festival" y la importancia que tiene el cine francés en la política francesa".
"No me siento amenazado por los franceses, sino que querría ponerme sobre su ala", añadió Trueba, quien también dedicó un encendido elogio a la ley fiscal inglesa que desgrava las inversiones en cine, "política imaginativa", que no se practica en España "por ignorancia, no diría siquiera que por maldad", estimó.
De otro lado, afirmó que mientras en España, "hacer una película que toque a la Guerra Civil es siempre recibido con cierta sospecha" en Francia es "algo natural" hacer "tres o cuatro películas al año" sobre la ocupación nazi, la resistencia y la liberación del país.
La Guerra Civil, recalcó, es "parte intrínseca de quiénes somos y de quiénes somos como país", por lo que es "normal" que se hable del tema, lo que ocurrirá "lo queramos o no".
Opinó que su película "pertenece a una tercera fase" en el camino de la reconciliación, aunque precisó que él no se podía arrogar el mérito, pues es de Javier Cercas, autor de la novela que le inspiró.
Fue él quien "se situó en un punto de vista y en un lugar que a mí me atrajo mucho", explicó el director, quien cree esencial rodar este tipo de películas cuando "ya no estás hiriendo a la generación que estuvo en la trinchera, o no estás siendo insultante con ellos". EFE
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