Este pez regresa a sus aguas. De cabeza en el pop sin nada de rebuscadas fusiones y con la voz puesta en baladas, sencillamente, románticas es que vuelve al ruedo el cantante español David Bustamante.
Después de haber explorado rock dance y hasta reggaetón , el chico salido del programa Operación Triunfo –de donde también surgieron el otro David (el Bisbal), Rosa y Chenoa– publicó Al filo de la irrealidad el 3 de marzo, para efectos de Latinoamérica.
Con este nuevo disco, el Busta (como también se le dice) empieza su nueva avanzada a los mercados que ya lo conocían bien y también hacia aquellos en los que tiene que puntualizar más.
México, Centroamérica, Ecuador, Venezuela, Colombia, Perú, Argentina, Chile, Estados Unidos y Puerto Rico están en la mira de su gira promocional que ya comenzó.
Son 12 temas producidos todos por el colombiano constructor de hits , Kike Santander. Él también escribe la mayoría de las canciones y nuevamente, como sucedió en Así soy yo (2003), Busta se arriesga a co-escribir canciones: La locura del amor y Cómo llora mi alma .
Búscame. Atrevido, lo que se dice muy atrevido, no es el Busta en este disco. Un poco más “impertinente” con sus propios parámetros fue en el Caricias al alma (2005), donde metió un reggaetón ( Devuélveme ). Para alguien del pop y líder en las baladas románticas meterle mano a ese género si que es romper.
Pero hay un track en Al filo de la irrealidad que esta diseñado de tal forma que resulta un agradable descanso entre las baladas normales, los muy repetidos toques de guitarras flamencas y aire de bulerías pop que ya tanto ha usado David. Esta excepción en Al filo de la irrealidad se llama Búscame .
Sí, el track diez de este nuevo álbum tiene una intro acústica que está precedida por sutiles efectos de sonido con loops insinuados.
Así, la voz de David es el punto alto del tema y el ligue a lo eléctrico –a unos 35 segundos de la intro – dibuja una especie de crescendo muy favorecedor en la balada romántica. Todos estos elementos sumados hacen de Búscame un tema pegador, enganchador porque mueve emociones elegantemente.
Al menos Búscame le demuestra a David que no tiene que irse a otros géneros, a veces incómodos para su color de voz, para hacer lindas excepciones.