La Paz, 25 feb (EFE).- Varios miles de danzarines deleitaron hoy a otros tantos turistas en la ciudad boliviana de Oruro, cuyo Carnaval ha sido declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, a la que la mayor parte del país volcó su mirada.
Tras recorrer casi tres kilómetros, los participantes de la famosa Entrada del Carnaval orureño desplegaron todo su esfuerzo artístico y físico, ensayado durante más de tres meses, para llegar hasta el templo de la Virgen del Socavón, ante la cual se arrodillaron.
Los diablos, caporales, llameros, morenos, tobas, cullaguas, tinkus, phujllay, entre una treintena de grupos autóctonos, mostraron una jornada de danza y peregrinación que fue aplaudida por visitantes bolivianos y extranjeros.
La alegría, el colorido de sus vestimentas y la fe de los participantes en la nueva versión de la fiesta contagió a los asistentes, entre los cuales estuvieron centenares de visitantes extranjeros que llegaron exclusivamente para la ocasión.
El propio presidente del país, Evo Morales, estuvo en el palco de honor y saltó a la calzada para bailar por unos minutos junto a la reina de una de las fraternidades, mientras hacía lo propio el vicepresidente, Alvaro García.
Desde las tribunas instaladas a los costados del recorrido, los asistentes se divierten arrojando agua, serpentinas y humo con lo que el espectáculo fue vivido a plenitud desde ambas partes.
El mandatario fue recibido también conforme a la tradición: con globos cargados de agua y con espuma, que los responsables de su seguridad apenas pudieron evitar entre la multitud.
Al llegar al Socavón, todos los danzantes ingresaron al tempo de rodillas para expresar su devoción a la Virgen con oraciones de agradecimiento por los favores recibidos y, al mismo tiempo, con la promesa de regresar al año próximo.
Pese a que la procesión del casi centenar de grupos, iniciada muy temprano en la mañana, continuó hasta la noche, los observadores se quedaron hasta el final, entusiasmados por la diversión de la que también participaron.
El Carnaval en Bolivia tendrá también centros de atención en la ciudades de Santa Cruz, La Paz y Cochabamba, cada uno con características diferentes y hacia donde se han desplazado pobladores que aprovecharon el prolongado festivo. EFE
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