Aunque ya casi se cumple una década de que la telenovela colombiana Yo soy Betty la fea se convirtiera en todo un fenómeno de audiencia en Latinoamérica y el resto del mundo, sus personajes aún guardan un lugar en la memoria de sus admiradores.
Por ello, para hablar de la nueva telenovela de Repretel, En los tacones de Eva , inevitablemente se debe hacer la relación entre el galán de Betty , el irascible don Armando Mendoza, y el protagonista de este nuevo culebrón, producido también por la cadena colombiana RCN.
Es así como Jorge Enrique Abello vuelve a acopiar su particular humor en una telenovela que no solo es divertida, sino que expone uno de los mayores problemas sociales: el machismo y la discriminación.
Un resumen de la trama, publicado en el website oficial de la novela (www.canalrcn.com/telenovelas/index.php/en-los-tacones-de-eva/), cuenta la historia de Juan Camilo Caballero, más como conocido como “Juan Sin Miedo”, un consumado machista, gran conquistador e inescrupuloso hombre de negocios, quien se entera de que Isabella Nieto es un obstáculo para alcanzar un puesto en la junta directiva de una de las empresas de turismo más importantes del país, pues ella –con su pequeña agencia de viajes de barrio– es su competencia directa en un concurso para la adjudicación de un hotel en el Caribe colombiano.
Entonces decide conquistarla con el único fin de robarse la información empresarial que le permita cumplir sus sueños de poder. Con lo que no cuenta “Juan sin miedo” es con que, en el proceso de conquistar a Isabella, descubre que ella es una mujer excepcional, una persona valiosa, afectiva e inteligente... de la cual termina enamorándose.
Entretanto, Cristóbal, otro de los directivos de la empresa, utiliza la información robada por Juan Camilo y desarrolla el exitoso proyecto. Pero hace figurar al otrora “Juan sin miedo” no solo como el ladrón de las ideas, sino de una millonaria suma. La persecución contra Juan Camilo llega al punto de que obliga a este a “desaparecerse”.
Desde su escondite, Juan Camilo quiere revertir todos sus errores y sincerarse con Isabella, pero el malvado directivo ya le contó su versión, lo que provoca que ella sienta un gran dolor: su gran amor se convierte en profundo odio.
Mientras tanto, Cristóbal decide que no hay mejor persona para manejar el proyecto que robó y adaptó, que su misma creadora: Isabella. La contrata y ella, quien acepta el puesto por necesidad. Isabella solicita una asistente, pero pide que sea mujer, pues no quiere trabajar al lado de ningún hombre.
Así, es fácil adivinar por qué Juan Camilo decide ponerse En los tacones de Eva , o más bien, transformarse en Eva León, una solterona de 55 años de formas indescifrables, una mujer sin nada llamativo que logra ser contratada como asistente de Isabella.
Su plan ahora es recuperar su empresa, su honra y, sobre todo, el amor de quien ahora es su jefa. En medio de todo, surgen situaciones impensables cuando Eva debe integrarse al universo femenino, como entrar a un baño de mujeres o a un sauna repleto de damas desnudas.
En esta novela, Abello se aproxima a una interpretación femenina que hizo en Betty , cuando se disfrazó de Drag Queen. Sin embargo, en varias entrevistas ha revelado lo dura que es la tarea diaria de la transformación física, pues le parece muy doloroso aguantar tacones, fajas, látex, tanto maquillaje y medias veladas apretadas. “Ahora entiendo por qué las mujeres viven de mal genio”, bromea el actor, quien se muestra más que satisfecho con el reto que debió asumir: “Creo que he logrado no traspasar la delgada línea entre el humor y el ridículo”.