Por María Peña
Dallas (EEUU), 6 may (EFE).- La ciudad texana de Dallas apuesta porque la presencia española en el arte y arquitectura de la ciudad, de la mano del arquitecto español Santiago Calatrava, sirva de gancho para captar un mayor interés y turismo internacional.
La presencia española, desde la gastronomía hasta el comercio y las artes, tiene un lugar especial en el escaparate de lo quiere mostrar Dallas como sexta área metropolitana más grande de Estados Unidos, según las autoridades locales.
La obra de Calatrava, el prestigioso arquitecto, artista e ingeniero valenciano, forma parte de la transformación física y cultural en Dallas, para la que ha firmado tres puentes.
En declaraciones a EFE desde su oficina en Nueva York, Calatrava destacó que su misión no es otra que "a través de esta obra pública, que también es obra de arte, mejorar las condiciones de vida de las personas, estrechar la comunicación, mitigar las diferencias entre una y otra orilla".
"Quiero que (la obra de Dallas) sirva de testimonio para futuras generaciones, ofrezca perspectivas de revitalización de la ciudad, con una personalidad sustancial. En Dallas, el río tiene un papel fundamental para el desarrollo", señaló.
Prolífico en otras partes de Europa, Calatrava agregó que entre sus proyectos inmediatos en EEUU figura la construcción de una estación de transporte urbano y un rascacielos, ambos en Nueva York, además de obra arquitectónica en Atlanta (Georgia) y un rascacielos en Chicago.
En Dallas, Calatrava ha diseñado tres enormes puentes colgantes a lo largo del río Trinidad que conectarán al sur con la zona céntrica de la ciudad, dentro de un proyecto cuyo coste supera los 1,2 millones de dólares.
Se prevé que los tres puentes, financiados con fondos públicos y privados, queden completados en un plazo de dos años y medio. El primero estará listo para fines de este año.
Las autoridades de Dallas no ocultan su entusiasmo por la contribución de Calatrava al panorama cultural de la ciudad, ya que aseguran que su obra constituye un elemento fundamental para el desarrollo del área de Trinity.
Paradójicamente, antes de asumir el reto de los puentes colgantes, la obra con la que Calatrava se ha dado a conocer en Dallas no es precisamente un edificio ni un puente sino una enorme estructura de metal, titulada "La ola", que evoca el movimiento marino.
El tema de la obra, situada a la entrada del Museo Meadows de Bellas Artes, en el recinto de la Universidad Southern Methodist, es uno de constante movimiento y fluidez -como la naturaleza-, el mismo tema del que se hacen eco otras obras del arquitecto.
Pero a Calatrava (Benimamet, Valencia, España 1951) también se le conoce por sus manifestaciones artísticas a favor de la renovación urbana, y es por eso que las autoridades de Dallas quisieron echar mano de su talento para la construcción de los puentes.
Como de renovación urbana se trata, el proyecto tiene especial importancia simbólica para la ciudad ya que un puente en particular, el llamado Woodall Rodgers servirá de conexión, literal y figurativa, entre el rico sector del norte de Dallas y las zonas pobres de West Dallas y Oak Cliff.
Aparte de la obra de Calatrava, otra joya cultural de Dallas es, sin lugar a dudas, el Museo Meadows de Bellas Artes que reúne, en un sólo sitio, una de las mayores colecciones de arte español fuera de España.
Esto se debe a que el fundador del museo, Algur H. Meadows, se embelesó con las obras de los genios del arte español en uno de sus viajes a España y quiso reproducir, y compartir, esa experiencia con el público anglosajón.
La colección permanente, que suma más de 180 obras -entre otros de los pintores "El Greco", Velázquez, Ribera, Murillo, Goya, Miró, y Picasso- además de las obras en préstamo o en exposiciones itinerantes hacen del museo una parada obligatoria para los turistas o empresarios que se aventuren por Dallas.
"La colección, junto al Museo de Arte de Dallas y el Centro de Esculturas Nasher, conforman una masa crítica de arte que se complementa y que pone a Dallas culturalmente en el mapa", explicó a EFE el español Mark Roglán, director del Museo Meadows.
"Nadie puede decir que conoce bien Dallas si no ha pasado por cada uno de estos museos, en especial por el de Meadows. Es una joya cultural de la ciudad y ha servido para estrechar los lazos con la comunidad", agregó. EFE
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