Un terrateniente de Sao Paulo, Lover Ibaixe, decidió la semana pasada, después de 22 años de silencio, revelar que posee una colección desconocida de grabados del pintor español Salvador Dalí, que compró directamente al artista durante un viaje a España en 1976.
Nada más de conocer la existencia de esta serie de grabados, a través de una columna publicada en el diario brasileño O Globo, los especialistas del museo Dalí-Gala de Figueras (noreste de España) y del St. Petersburgo Dali Museum, en Florida (Estados Unidos) mostraron interés por confirmar la autenticidad de esta colección inédita.
Ibaixe, que guardó estos 100 grabados durante 22 años en un cofre en un banco de Goiania (centro de Brasil), se decidió a mostrarlos y a contar cómo los adquirió porque considera que "es un patrimonio demasiado valioso para permanecer años dentro de una caja de seguridad".
La historia
Una tarde de mayo de 1976, Ibaixe fue hasta la casa de Salvador Dalí y de su musa y esposa, Gala, en Figueras, con la intención de comprar un cuadro.
El brasileño fue presentado por un amigo de la pareja a Gala, a la cual le manifestó su interés por adquirir un cuadro de Dalí.
"En esta casa no se habla de dinero", le reprendió Gala, según señaló Ibaixe a la prensa.
Nervioso por la respuesta, el hacendado brasileño comenzó a juguetear con una moneda de oro austriaca que le servía de amuleto. La pieza llamó la atención de Gala, que le preguntó si tenía más. El brasileño respondió que tenía otras 300 en su país y Gala prometió "varios cuadros del loco" a cambio de las monedas.
Mientras esperaba que el dinero llegara a España, Ibaixe compartió algunos momentos con la extravagante pareja. El brasileño señaló a la prensa que en sus encuentros en varios restaurantes de Figueras, Gala y Dalí aspiraban cocaína en la mesa, delante de todo el mundo. "Mi sensación fue que los dos estaban por encima de todo y de todos", explicó el hacendado.
De La divina comedia
Días después, Ibaixe abandonó España con 100 grabados de la serie La Divina Comedia, inspirados en la obra del poeta italiano Dante Alighieri. Todos ellos tienen las iniciales "e.a", que quieren decir en francés "épreuve de lÕauteur" (prueba del autor) y están firmados por Dalí.
Según parece, los grabados fueron en principio un encargo realizado por el Gobierno italiano para conmemorar los 700 años de la muerte de Dante, en 1965, pero el trabajo de Dalí nunca fue comprado por Roma.
Cada grabado tiene un tamaño de 25 por 34 centímetros y la colección describe las tres partes de la obra de Dante: El Infierno, El Purgatorio y El Paraíso.
Ibaixe señaló que no desea vender la serie, pero que permitirá que la colección sea exhibida.
El hacendado aguarda los resultados de las investigaciones que determinarán la procedencia de la colección. Sin embargo, este brasileño no duda sobre su autenticidad debido a que la recibió de las manos de Gala y en presencia de Dalí.