Daaalí se estrenará en Figueras, la localidad catalana que alberga el Museo Dalí, el 10 de los corrientes, y si el previsible escándalo no lo impide, se trasladará a Zaragoza hasta el día 19 del mismo mes y luego directamente al teatro San Martín, de Buenos Aires, los días 25 y 26 de setiembre.
El teatro Segura de Lima recibirá luego el espectáculo, en castellano en su versión original, los días 1° y 2 de octubre, según explicó el fin de semana un portavoz de Els Joglars a la AFP en conversación telefónica.
Els Joglars (Los Juglares en catalán) no acudían a América Latina desde su espectáculo Tengo un tío en América, creado en 1991.
Normalmente la compañía catalana, dirigida por Albert Boadella, crea sus espectáculos en catalán, para presentarlos en Barcelona y luego, si el éxito acompaña, iniciar una gira primero nacional por el resto de España (en castellano) y luego internacional, por América Latina.
Tiempo de polémica
Con los años y las continuas provocaciones, Boadella y su corrosivo elenco de actores ha ido viendo limitadas sus posibilidades teatrales en la tierra que los vio nacer, y con la que mantienen, según propia confesión de Boadella, una peculiar relación de amor-odio.
Espectáculos como Ubú president (1995), con el que Els Joglars ridiculizaron hasta extremos nunca vistos al actual presidente de la Generalitat catalana (gobierno autónomo), Jordi Pujol, no han ayudado precisamente a mejorar esas relaciones, al menos con las instituciones públicas.
Se cree que Ubú president ayudó a la oposición catalana a arrebatarle la mayoría absoluta a Pujol, que, por aquel entonces, se encontraba en plena campaña electoral.
La consecuencia, según acusan Boadella y sus acérrimos seguidores, es que cuatro años después Els Joglars son la única compañía teatral profesional de Cataluña que no recibe ayudas oficiales para montar nuevos espectáculos.
Es por ello, aseguran en el entorno de Els Joglars, que cada vez le es más difícil para Boadella estrenar en condiciones en Barcelona, ni siquiera en catalán.