La ansiedad que sufren algunas mujeres durante el embarazo puede afectar al recién nacido, sobre todo, si se produce durante los tres o cuatro primeros meses de la gestación, indica un nuevo estudio dado a conocer, ayer por el diario El Mundo , de España ( www.elmundo.es )
La investigación, publicada en la revista Child Development , abarcó dos etapas: un estudio con 86 embarazadas a quienes se analizó durante los tres y los ocho primeros meses de gestación, y, tras haber dado a luz, durante la primera semana, la décima y la vigésimo octava.
La segunda parte del trabajo estudió a 71 de las anteriores participantes y a sus hijos –38 niños y 34 niñas de entre ocho y nueve años– para conocer trastornos pudiesen haber sido causados por la ansiedad.
“El estudio mostró que existen una serie de periodos en los que el feto es especialmente sensible al efecto dañino de los altos niveles de ansiedad”, señala el diario español.
“El estado de ansiedad de la embarazada durante la gestación explicó entre el nueve por ciento y el 22 por ciento de estados similares en los infantiles analizados”, agregó el trabajo, tras controlar otros factores como el sexo del niño, el nivel educativo de los padres, lo que pesó al nacer o la ansiedad de la madre después del nacimiento,
El estudio apuntó que, en comparación con el final del embarazo, el estado de ansiedad experimentado entre los tres y cuatro primeros meses resultó ser el factor predictivo de tres de los cuatro casos de anomalías estudiadas en los menores.
Los datos obtenidos serán completados con una nueva investigación realizada cuando los niños tengan entre 14 y 15 años.