TAMBIÉN LOS JUGUETES HACEN LA GUERRA, sobre todo cuando reproducen la estupidez humana. Este es el tema central planteado en una interesante parábola cinematográfica: Pequeños guerreros, filme dirigido por Joe Dante.
Todo comienza cuando en Robotech (industria juguetera), las ansias de multiplicar ganancias llevan a investigar y a invertir en nuevos juguetes, sin medir consecuencias éticas. Para esto, los diseñadores en Robotech recrean la violencia para ser vendida a los niños mediante el combate de dos juguetes distintos, tan enemigos como complementarios; ellos son los gorgonitas y los comandos élites.
Los gorgonitas reproducen cierta poesía de la vida y se empeñan en la búsqueda de una sociedad utópica (la isla perdida de Gorgon); son sujetos de fealdad física -si se quiere-, pero de enorme bondad de sentimientos. El líder de los gorgonitas es Archer, cuyo destino ya programado (según Robotech) es el de perder su batalla. El enemigo de los gorgonitas es un grupo militar llamado Comando Élite
Los comandos están dirigidos por Chip Hazard, soldado muy a lo Rambo, racista y sanguinario, quien está programado para ser el juguete vencedor en la contienda. Los comandos élites cuentan con fichas electrónicas de afinada conducta militar, cruel y despótica, en su estructura de fábrica; esto les da ventaja ante los gorgonitas.
Sin embargo, los fabricantes no anticipan -ni por asomo- el elemento real, o sea: cuando los juguetes lleguen a manos de los niños, en este caso de Alan (el actor de 15 años Gregory Smith) y de su amiga Christy (la actriz Kirsten Dunst).
Con Alan y Christy surge la presencia del factor humano y la posibilidad de la nobleza; así, la película Pequeños guerreros se convierte en un relato sumamente aleccionador, además de entretenido.
Imagen de historieta
En medio de su aparente violencia, Pequeños guerreros sabe configurar una moraleja inteligente y positiva sobre la validez de la solidaridad, la urgencia en la defensa de los más débiles y la estulticia de la guerra (convertida en mercancía por los inescrupulosos). Es un mensaje simple en película que dosifica bien la riqueza escénica de los muñecos con el trabajo de actores.
En su texto, Pequeños guerreros combina talentosamente la acción en vivo con el arte de generar imágenes por computadora. Las figuras de acción fueron diseñadas por Stan Winston, ganador del Oscar en cuatro ocasiones. Los efectos visuales y la animación fueron creados por Stefen Fangmeier y por David Andrews.
Para el director Joe Dante fue un reto emprender una realización tan compleja, al estilo de lo que ya hizo con Gremlins, en 1984. De esa manera, la aventura quedó servida con los más extraños personajes.
Por el lado de los gorgonitas tenemos, además del líder Archer, al mutante Freakenstein, al rino-hombre Punch-It, al tirador Scratch-It, al fornido Slamfist, a Ocula (un ojo) y al sonador de cadenas Insaniac. En el Comando Élite están, con el mayor Chip Hazard, el hombre granada Butch Meathook, el masticador Kip Killagin, el artillero Brick Bazooka, el comunicador Link Static y el demoledor Nick Nitro.
En fin, Pequeños guerreros es filme de juguetes y humanos, capaz del apólogo esclarecedor, historieta legítima.
Cómo, dónde, cuándo
Pequeños guerreros se exhibe en los cines Magaly, San Pedro, Omni, Colón, Colonial, Cariari, Cinemark.
Valor de la entrada : Según la sala, oscila entre ¢600 y ¢900.
Horario : Funciones regulares.
Estreno : Inicia temporada mañana, viernes 25 de setiembre.