Da lo mismo de quién sea la identidad: las fotos antiguas siempre adquieren un valor superior que impulsa a mirarlas tanto como si hablaran. Una carroza fúnebre a la espera, una familia de San Rafael de Oreamuno alrededor de los patriarcas, un paisaje rural con una plaza o una pareja de otro siglo en un parque público son algunas de las imágenes que exhibe la exposición Nuestro Cartago de ayer.
La exposición cuenta con una sección especial de más de 100 fotos de pequeño formato sobre el terremoto de 1910, propiedad del coleccionista cartaginés Franco Fernández. Cartago de ayer está integrada por documentos fotográficos del Archivo Nacional, y otros son propiedad de los coleccionistas Fernández y Jorge López Baudrit.
La muestra exhibe un inmenso volumen de anécdotas que abarcan desde 1890 hasta 1980, más o menos, aunque la mayoría de las fotos son tan antiguas como lo permite la historia. Las más de 100 imágenes del viejo Cartago dan cuenta de la vida social de la época, a través de bodas, desfiles y oficios así como escenas en el mercado, escuelas, caminos y parques.
La cuestión de fondo es cuánto puede conocerse del "todo" por una de sus partes y, en eso, la exposición es el mejor ejemplo. El trasiego de información aumenta de foto en foto y depende de la paciencia del espectador. La mayoría de calles, rostros y edificios ya no existen pero su información visual está abierta a todas las interpretaciones, tal y como se aprecia en una foto del taller de tipografía del Hospicio de Huérfanos o la construcción del puente de Taras sobre el río Reventado, en 1928.
Costumbres, vidas y tragedias revelan la identidad cartaginesa de hace más de 100 años, como parte de la Semana Cívica Cultural de Cartago. Por su carácter didáctico, la muestra incluye la proyección de imágenes audiovisuales constantes, tan antiguas como algunas de las fotografías. Cada una de las fotos llevará al lado una cédula con información, aunque de algunas no se tiene más que la fecha aproximada.
Al revivir la vida social del Cartago de hace un siglo, se impone la imagen de las iglesias. Las cuatro más importantes de la provincia se imponen en cuerpo, alma y fachada: la Basílica de Los Ángeles (en todas su versiones), el Convento de los padres capuchinos, la Iglesia del Carmen (llamada de San Nicolás Tolentino, pero con el tiempo perdió hasta el nombre) y la iglesia de María Auxiliadora. Todas ellas aún existen.
Cartaginesa, josefina o herediana, las fotos llevan el innegable cuño de Costa Rica en algún lado: ya sea en las posturas corporales, la ropa o estilo de las edificaciones. Salvo algunos casos, casi no hay fotos originales: la mayoría son copias y reproducciones en sepias y blanco y negro, como el caso de la catequista Finita Granados -pelo blanco y dedo levantado; sombrilla para el sol y luto riguroso- cuya enigmática imagen evoca todo el pasado en un solo gesto.
Cómo, dónde, cuándo
¿Qué? Nuestro Cartago de ayer. Muestra de 100 fotografías antiguas de la ciudad de Cartago. 1890-1980.
¿Dónde? Agencia Mucap, Cartago centro, 2º piso. 75 m al norte de la esquina noroeste del Parque Central.
¿Cuándo? Del 6 al 15 de setiembre.
Inauguración: Jueves 6 de setiembre, 6 p. m.
Entrada: gratuita.
Horario: De lunes a sábado, de 10 a. m. a 7 p. m. Domingo, de 10 a. m. a 3 p. m.
Teléfono: (800) 682-2727.