La Habana, 23 feb (EFE).- La última campaña del gobierno cubano contra Washington no consiste en movilizaciones ni amenazas, sino en una serie de dibujos animados en los que se ridiculiza al jefe de la Sección de Intereses de EEUU en La Habana, James Cason.
La televisión cubana, controlada por el gobierno, ha comenzado a emitir una serie de "cápsulas" de dibujos animados, de poco más de un minuto de duración, protagonizadas por Cason.
La cortinilla "Casos y cosas del cabo Cason" anuncia estos breves episodios sobre derechos humanos, alfabetización, seguridad social y sanidad en los que el personaje pretende desarrollar el plan ideado por Washington para acelerar la transición en Cuba.
Cason, que en la serie cómica aparece con una varita mágica, fracasa en sus intentos y termina huyendo de los cubanos convertido en una rata que corre a esconderse en la sede de la Sección de Intereses.
Una de estas cápsulas, titulada "La Vacuna", muestra al personaje ofreciendo cambiar el sistema de salud pública por clínicas privadas que aceptan tarjetas de crédito; en "Alfabetización", aparece defendiendo un modelo privado de educación en el que los niños llevan armas a un colegio bautizado como "Nixon".
En "Derechos Humanos", un policía golpea a un ciudadano en el modelo de país propuesto por Cason y en "Seguridad Social", los ancianos cubanos se convierten en mendigos en el sistema capitalista.
A juicio del jefe de la Sección de Intereses, a través de estos dibujos "el régimen cubano reconoce que una transición es inevitable y que se aproxima pronto".
"Está haciendo todo lo posible por meter el miedo a los cubanos, el miedo al cambio, el miedo a la democracia", consideró Cason.
James Cason, que llegó a La Habana a finales de 2002, instaló en el jardín de su residencia una celda de castigo, supuesta réplica de las utilizadas para encarcelar a los disidentes cubanos en prisión.
El pasado diciembre, reunió en su residencia a un grupo de disidentes para enterrar en el jardín una "cápsula del tiempo" que debe ser abierta cuando llegue la democracia a Cuba.
Durante las fiestas navideñas, instaló en la sección de Intereses de EEUU, frente al transitado Malecón habanero, un adorno con luces de neón con el número 75, en alusión a los 75 opositores condenados en la primavera de 2003.
Las autoridades cubanas reaccionaron colocando carteles gigantes frente al edificio de la sección de intereses con fotografías de escenas de torturas a presos en Irak.
Las tensiones entre Cuba y Estados Unidos se han agravado durante el gobierno del presidente George W.Bush, que ha adoptado medidas para endurecer el embargo estadounidense impuesto a la isla hace más de 40 años. EFE
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