La Habana. El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, afirmó hoy que no habrá comercio entre su país y EEUU "hasta el día que se establezcan condiciones normales y respetuosas como las que existen con cualquier otro país".
Pérez Roque calificó de "maniobra publicitaria" el acuerdo al que llegaron el jueves legisladores republicanos y demócratas norteamericanos sobre un proyecto que permitiría la venta de medicinas y alimentos a Cuba.
El proyecto, que ahora tendrá que ser sometido a votación en la Cámara de Representantes y en el Senado, excluye la financiación pública y privada estadounidense de esas operaciones e incluye un conjunto de restricciones a los viajes turísticos de estadounidenses a la isla.
"La buena intención y la aspiración de un grupo de legisladores serios norteamericanos ha sido secuestrada por un pequeño grupo de políticos aliados de la extrema derecha cubanoamericana", dijo el ministro cubano con relación a la propuesta inicial de un grupo de senadores y representantes norteamericanos para el levantamiento de sanciones económicas a la isla.
Pérez Roque consideró que "lo que ha quedado es un documento demagógico que propugna unas condiciones y establece unos requerimientos y limitaciones al comercio que lo hacen inviable".
"Nuestra posición -recalcó- es la de no colaborar. Cuba considera que las restricciones al bloqueo deben ser levantadas así como las legislaciones que lo refuerzan".
El embargo (en Cuba se emplea el término 'bloqueo') económico fue decretado oficialmente y de manera unilateral por EEUU en 1960.
El ministro cubano dijo que "la medida que finalmente fue impuesta y será sometida a votación, no podrá significar de ninguna manera un cambio en la actual situación. El bloqueo debe ser levantado".
"Cuba -subrayó- está preparada para una relación normal y respetuosa con los EEUU, sobre la base del respeto a la no injerencia en los asuntos internos de cada país".
"Reconocemos -añadió- que existen realmente todas las posibilidades para que un día nuestros países puedan tener relaciones normales, pero se requiere reconocer el derecho de Cuba a la independencia, soberanía y buscar puntos de coincidencia y de colaboración".
Una declaración del ministerio de Relaciones Exteriores de la isla, publicada hoy en el periódico oficial "Granma", afirma que "esta propuesta nada tiene que ver con las enmiendas constructivas para permitir las ventas de medicinas y alimentos de los EEUU a Cuba" promovidas con amplio apoyo en el Congreso norteamericano.
Señala que los congresistas cubanoamericanos y los líderes republicanos "han violentado el proceso legislativo para imponer, mediante tácticas sucias y antidemocráticas, una versión que anule cualquier efecto positivo de las enmiendas originales".
"En resumen, -recalca- se mantiene la guerra económica del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba".
La legislación que permitiría la venta de productos agrícolas y medicinas a Cuba está incluida en el proyecto de presupuesto para el año fiscal 2001 del Departamento de Agricultura de EEUU.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.