Da lo mismo si es un himno, una marcha militar, o una canción patriótica: en Limón, durante los desfiles estudiantiles, cualquier solemnidad se borra junto a calipsos, reggaes y soccas .
Carlos Saavedra, un experimentado percusionista oriundo de Limón, se percató de esto mucho antes de que a nadie se le ocurriera pensar que el estilo de las bandas limonenses de percusión podía ser adoptado por otras agrupaciones del país.
Como profesor de música en la sede de la Universidad de Costa Rica (UCR) en esa provincia, no le fue difícil identificarse con lo que se proponía. Desde el año 1999, se dedicó a conocer y registrar las diferentes formas de tocar de los jóvenes durante las celebraciones patrias.
Hechos elocuentes
El resultado de la investigación de Saavedra fue un método audiovisual en forma de libro y disco compacto, titulado Bandas de percusión. Desfile de Limón . Ambos materiales que nunca viajan separados serán presentados hoy, por primera vez, en la Facultad de Derecho de la UCR. (Vea recuadro aparte).
"El objetivo era dejar un registro gráfico de esta forma particular de expresión popular, de darle difusión y enseñarlo", comenta Saavedra.
Y añade: "Ahora existe la posibilidad de que otras bandas del país asimilen el estilo limonense".
El libro, que en vez de letras tiene mayormente corcheas y semicorcheas, es una larga transcripción musical (en partitura) de la forma tradicional como las bandas estudiantiles de Limón se desempeñan con los tambores, los redoblantes y los bombos.
"El disco complementa lo que dice el libro", explica el percusionista. "Es un material didáctico orientado a los directores de bandas pero también a los estudiantes", agrega.
Además de transcribir los ritmos, el libro también ejemplifica con fotografías la manera peculiar como los caribeños ejecutan los diferentes instrumentos: una mezcla de técnica y estilo.
El disco incluye una grabación de ejercicios, de diferentes "toques" de las escuelas y colegios, y dos videos de aproximadamente dos minutos, con imágenes en vivo de los desfiles.
Tocando y ganando
Tradicionalmente, estos percusionistas no dominan la escritura musical y todo el aprendizaje que va de generación en generación se basa en la oralidad.
De estas prácticas callejeras y multitudinarias han salido compositores como Jeffrey Beckford, director de la banda del Colegio Nocturno de Limón.
Por eso, en lugar de estar en decadencia, la tradición que reproducen los niños y las niñas limonenses desde que ingresan a la banda de la escuela, se fortalece cada vez más, según explicó el percusionista.
"Por el contrario, la tradición está tan viva que se está transformando constantemente", explica.
"Limón tiene la fuerza cultural para no perder su arraigo. Eso no quita que no haya contaminación cultural, por eso también era importante registrarlo antes de que se pierda o cambie definitivamente", concluye.