El año dio su segundo paso y un gigante murió. A las 6:14 p. m. del miércoles falleció, de un paro respiratorio, Pablo Antonio Cuadra, el espigado intelectual con figura de quijote mestizo, el gran y reconocido poeta hispanoamericano, el ensayista indispensable, el periodista, el hombre profundamente nicaragüense y universal.
La muerte de PAC las iniciales con las que le gustaba firmar sus manuscritos es una enorme pérdida para la lengua española, dijo el escritor costarricense Adriano Corrales.
Exhaló su último suspiro en su casa en el barrio Las Colinas, en Managua, la misma fecha, un 2 de enero, en que murió su madre, Mercedes Cardenal de Cuadra.
A petición suya, detalla la prensa nicaragüense, no fue llevado a un hospital pues quería estar cerca de su familia: su esposa Adilia Bendaña, sus cinco hijos, nietos y bisnietos.
Su enfermedad fue larga. Todo el año 2001 estuvo muy delicado de salud y en los últimos meses ya se le aplicaba oxígeno tres veces al día y era alimentado a través de una sonda.
Cuadra, de 89 años, es uno de los grandes poetas hispanoamericanos que produjo la vanguardia literaria nicaragüense, de la cual se le considera "máximo fundador".
Durante 70 años de trayectoria en las letras, el escritor, intelectual y periodista cosechó importantes reconocimientos como el Premio Centroamericano de Poesía Rubén Darío (1959), el Premio de Poesía Hispánica (1965), el Premio Gabriela Mistral de la Organización de Estados Americanos (1999) y el Premio Nacional de Humanidades de Nicaragua (1999). Además fue declarado Ciudadano del siglo.
Su paso
Cuadra Cardenal nació en Managua el 4 de noviembre de 1912 y hasta el miércoles fue director de la Academia Nicaragüense de la Lengua.
Irrumpió en la literatura nicaragüense en 1934 con el libro Poemas nicaragüenses , un resumen de la poesía de vanguardia en Nicaragua, que fue creada por un grupo de sus amigos años antes con el manifiesto Anti-Academia de la Lengua .
PAC desarrolló una inmensa e intensa actividad como poeta, narrador, ensayista y dramaturgo a lo largo de su prolija obra, con la que consiguió difundir el vanguardismo en Centroamérica y donde tiene gran valor el tema indigenista.
Entre sus obras poéticas destacan: Poemas nicaragüenses (1934); Canto temporal (1943); Libro de horas (1944); Poemas de un crepúsculo a cuestas (1949) ; La tierra prometida (1952); Elegías (1957); El jaguar y la Luna (1959); Zoo (1962); Poesía y Canciones de pájaro y señora (1964); Noche de América para un español (1965); Poesía escogida (1968); Los cantos de Cifar (1969); Doña Andreíta y otros retratos (1971).
Otros libros suyos son: Cuaderno del Sur ; Esos rostros que asoman en la multitud ; Homenajes ; Siete árboles contra el atardecer ; El indio y el violín y Tun -La ronda del año ( Poemas para un calendario ).
Algunos ensayos con su firma son: Hacia la Cruz del Sur (1936); Breviario Imperial (1940); Promisión de México (1945); Entre la Cruz y la Espada (1946); El nicaragüense (1967); Introducción a la Literatura Nicaragüense y otros ensayos ; Otro rapto de Europa ; Torres de Dios .
Su texto más conocido como dramaturgo es Por los caminos van los campesinos (1957), dedicado a la tragedia de las guerras civiles en su país, donde las personas del campo eran usadas como "carne de cañón".
Aparte de las letras, Cuadra fue agricultor, ganadero y maderero; así como prolífico pintor, expresión que quedó impresa en muchos de sus libros ilustrados con sus dibujos.
También se dedicó a la política. De forma provisional, fue encargado de Negocios de Nicaragua en España, hasta la llegada de su padre, Carlos Cuadra Pasos.
Durante un tiempo vivió en México, donde frecuentó los ambientes literarios y hasta fundó una revista.
En 1946, ocupó la Presidencia del Instituto de Cultura Iberoamericano.
Activo periodista
En su faceta como periodista, Cuadra dirigió La Reacción ; Trinchera y fundó y dirigió la Vanguardia .
Más tarde fue director de La Prensa Literaria ; de la revista El pez y la serpiente .
Fue codirector del diario La Prensa hasta el año 1987, lo cual le costó la cárcel y mucha represión debido a las restricciones a la libertad de prensa impuestas en esa época en su país.
Fue miembro de la oposición, e incluso se habló de él, y de su compañera en la dirección de La Prensa , Violeta Barrios de Chamorro, como candidatos a la presidencia por los partidos de la oposición, en las elecciones previstas en Nicaragua para el 25 de febrero de 1990.
Pablo Antonio Cuadra participó en numerosas conferencias e impartió clases en diversas universidades de Nicaragua y los Estados Unidos. En enero del año pasado, cuando hizo su última aparición en público, recibió el título de doctor Honoris Causa de la Universidad Americana de Managua.
Conocido en Costa Rica
En nuestro país, Cuadra fue muy querido. Tuvo una amistad estrecha con la intelectualidad costarricense, la cual se inició durante los conflictos armados centroamericanos cuando nuestro país se convirtió en segunda patria para muchos autores centroamericanos, explicó el escritor Samuel Rovinski.
"Su obra cubre una época muy importante de las letras latinoamericanas. A través de sus poemas fluye la construcción de la idiosincrasia nicaragüense. También es esencial su obra de divulgación de otros autores a través de El pez y la serpiente y a través del suplemento La Prensa Literaria . Fue un hombre muy culto y con gran don de gentes", expresó Rovinski, quien tuvo amistad con PAC y su hermana Leonor.
"Su obra es muy amplia y profunda. Hizo del componente mestizo de su pueblo todo un mundo poético. Le tengo una tremenda admiración porque fue un intelectual muy serio. Ahora la tarea que nos queda en Costa Rica es relanzar sus libros", afirmó Adriano Corrales.
Pablo Antonio venía bastante a Costa Rica. Es más, en noviembre de 1993 participó en la Cátedra Enrique Benavides sobre la Libertad, cuya intervención fue célebre y cautivante. Su exposición se llamó Entre la libertad y el terror: un nuevo reto de la edad de los gigantes .
Cuadra murió como lo escribió en su poema Exilios : "No. No me iré de mi patria. Aquí moriré". Su cuerpo fue enterrado ayer (véase recuadro aparte) y aunque sus iniciales callan, el mito sobrevive.