Ahora sí que ya nada ni nadie la aparta del televisor ni la priva de piropear a los muchachos guapos que llegan a saludarla. Doña Rita Zumbado Zumbado, está disfrutando lo que ella llama su “segunda oportunidad” pues ha recobrado la vista.
A sus 85 años, esta vecina de San Antonio de Belén sufría de cataratas (opacidad del cristalino) en ambos ojos y se había resignado a quedarse así hasta el final de sus días.
Sin embargo, su destino cambió por completo hace dos meses, cuando le comunicaron que había calificado para recibir la ayuda de los Clubes de Leones, los cuales desarrollan en Costa Rica el programa mundial Sight First (La vista primero) y practican exámenes visuales en escuelas y centros comunales de todo el país para detectar afecciones en la población.
De esta forma y desde 1998, los representantes de dicha organización han llevado al quirófano, de forma gratuita, a unos 3.000 adultos mayores de escasos recursos y que esperaban ser atendidos por la seguridad social.
En realidad, todos ellos, al igual que doña Rita, sufrían ceguera por cataratas, un mal que, según los especialistas afecta a un alto porcentaje de la población mayor de 65 años, pero que, en la mayoría de los casos, es remediable con una rápida cirugía. En términos prácticos, la operación consiste en raspar una especie de costra que se hace detrás del cristalino del ojo y que impide la visibilidad. En el ámbito privado, la intervención quirúrgica de cada ojo oscila entre $750 y $1.200 (entre ¢390.000 y ¢625.000).
Según Rafael Ángel Arguedas Marín, director del programa Sight First, la meta para Costa Rica es haber devuelto la vista a 5.000 personas a finales del 2007, y comenzar otra vez de cero con un proyecto mucho más agresivo para la siguiente década.
“Durante todos estos años de servicio, hemos colaborado con gran cantidad de personas. Entre los muchos testimonios, recuerdo el de un señor de 102 años, vecino de San Juan de Dios de Desamparados que, después de que le operaron su segundo ojo, nos dijo muy complacido: ‘Gracias a Dios ahora volveré a ver los colores de las flores y los pájaros de la montaña’”, rememora Arguedas.
Cuando comenzó este ambicioso proyecto, los Leones se toparon con la resistencia de algunos oftalmólogos que no estaban dispuestos a ofrecer sus servicios a cambio de nada.
Una de las excepciones fue el médico Mariano Tovar Faja, quien casi de inmediato puso manos a la obra en los quirófanos del hospital San Juan de Dios.
Allí, cada sábado, intervenía a unas 14 personas entre las 8 de la mañana y las 2:30 de la tarde.
Si bien hoy su salud ya no le permite hacer tal cantidad de cirugías en un día, este oftalmólogo sigue operando de vez en cuando. Durante todos estos años él ha intervenido, sin cobrar honorarios, a 1.000 costarricenses. ( Ver recuadro: “Ayuda sin rédito” ).
“Poco a poco, otros especialistas se han ido identificando con el programa, y en estos momentos, ya son varios los que nos ayudan sin cobran ni un cinco. También hemos podido formalizar convenios con centros médicos para operar a los pacientes, entre ellos la Clínica Bíblica y Asembis y estamos en conversaciones con otros”, explicó Guillermo Chacón Salazar, exgobernador de los Clubes de Leones de Costa Rica.
Los gastos de todas estas intervenciones quirúrgicas se han podido cubrir gracias a los $313.000 (unos ¢160 millones) aportados desde 1998 por la Fundación Internacional de Leones.
Desde 1990, esta organización desarrolla el programa Sight First en 188 países y ha atendido a 24 millones de personas en todo el mundo. De este total, 4,8 millones han recobrado la vista tras ser operados de cataratas.
El próximo sueño. Aunque están satisfechos con la labor realizada durante todo este tiempo, los miembros de los Clubes de Leones quieren ahora ir un poco más lejos.
Por eso han decidido abrir, el próximo año, una clínica oftalmológica donde operarán, además de cataratas, otras enfermedades de la vista como glaucoma, oncocercosis y retinopatía diabética. Allí también se realizarán exámenes de la vista y se otorgarán anteojos a poblaciones necesitadas de todo el territorio nacional.
Según Arguedas, la idea es aprovechar al máximo el edificio que los Leones construyeron en el 2000 para albergar el Banco de Córneas, en Barrio Dent.
“Actualmente, ese inmueble, de 400 metros cuadrados de construcción, está desocupado y se está deteriorando. Hemos querido instalar allí la clínica oftalmológica”, aseguró.
Para ello, los Leones están solicitando algunas donaciones internacionales para adquirir equipos médicos. Sin embargo, también realizarán actividades a nivel nacional con el fin de recolectar fondos.
Por ejemplo, el 29 de setiembre a las 7 p. m. efectuarán un bingo en el gimnasio municipal de San Francisco de Dos Ríos, organizado por la Asociación Filantrópica de Leones. La idea es reunir ¢1.500.000 para comprar un aparato llamado biómetro, utilizado para las graduaciones de los lentes.
Más adelante, también habrá una noche de talentos donde los Leones podrán demostrar sus habilidades en canto, música, baile, chistes o poesía…. Todo, con la finalidad de dar a más costarricenses el regalo de ver otra vez.