
El director Carl Franklin no ha podido posicionarse en el éxito comercial, pese a que sus películas cuentan con indiscutibles méritos: muestran habilidad narrativa, exacta planificación visual y una mejor caracterización de personajes. Carl Franklin sabe estructurar sus películas, donde destaca la cinta El demonio vestido de azul (1995), con Denzel Washington, precisamente. Ese sino se le manifiesta de nuevo con una película que merece mejor suerte en las boleterías y que ahora se estrena por acá: Tiempo límite (2003).
De nuevo con Denzel Washington, en el buen estilo del llamado thriller : la acción se compenetra con una atractiva investigación detectivesca. Se trata de un policial muy policial. Su personaje Whitlock (Denzel Washington, quien domina las distintas facetas del héroe) es el jefe de policía en un poblado de Miami. Él mantiene una relación erótica muy intensa con Ann (buen trabajo de la actriz Sanaa Lathan), quien es la bella esposa de otro policía que, más bien, la maltrata.
Ann recibe la noticia de que se va a morir pronto por un cáncer. Es cuando Whitlock se dispone a "autoprestarse" una fuerte cantidad de dólares que tiene bajo custodia de un caso de narcotráfico, para el tratamiento de Ann.
Este paso en falso desata una serie de peligrosas situaciones, empeoradas cuando el cuerpo de Ann y el de su esposo aparecen quemados luego de un incendio con mano criminal.
Todo apunta a que Whitlock es el culpable. Él es el primero en saberlo, por lo que debe madrugar a sus compañeros en la investigación, deshacer pruebas que lo involucren como pirómano y asesino, quitarse de encima el acoso investigativo de la agente Alex (mala actuación de Eva Méndez), encontrar a los verdaderos criminales y, además, resolver conflictos con su exesposa, también policía. Por eso dijimos antes que este es un policial muy policial.
De alguna manera, estamos ante una versión más complicada del personaje de la serie televisual El fugitivo, por lo que el esquema nos parece conocido, porque nosotros (como espectadores) sabemos que tendremos sorpresas a cada momento, solo que aquí están bien manejadas y agregan hilos a una laberíntica telaraña. Somos más que testigos de la angustia del personaje principal.
Al concepto de suspenso se une bien la banda sonora de Graeme Revell, con buen manejo de los ritmos, y la fotografía de Theo de Sande para dar la atmósfera de un sitio lejos de la gran ciudad.
El filme se basa en una vieja cinta (de 1948) titulada El reloj asesino (de John Farrow), donde actúan Ray Milland y Charles Laughton. Estamos seguros de que van a disfrutar este Tiempo límite.