LA TEMPESTAD. Espectáculo escénico-musical de Claudio Hochman y Cuatro Vientos, con base en la obra teatral homónima de William Shakespeare. Presentación de clausura del VII Festival Internacional de las Artes San José 2000. Intérpretes: Julia Calvo, Daniel Casablanca, Matías Hacker, Gustavo Lista, Paula Requeijo, Pablo Schapira, Marcelo Xicarts. Cuatro Vientos: Natalio Sued, Leo Heras, Julio Martínez, Jorge Polanuer. Producción: Teatro General San Martín de Buenos Aires. Diseño de magia: Rey Ben. Arreglos musicales: Leo Heras, Jorge Polanuer. Iluminación: Jorge Pastorino. Vestuario: Mini Zuccheri. Escenografía: Alberto Negrín. Música original y dirección musical: Cuatro Vientos. Versión y dirección general: Claudio Hochman.
Jueves 30 de marzo. Teatro Nacional.
Me pregunto cuántos habrán asistido al Teatro Nacional, el jueves, para el estreno local de La tempestad , espectáculo con que se clausuró el VII Festival Internacional de las Artes San José 2000, pensando que se iban a recrear con Shakespeare, pero terminaron contentándose con la versión de Claudio Hochman y Cuatro Vientos, interpretada por un elenco talentoso.
Me lo planteo porque la respuesta del espectador a la propuesta escénica puede verse influida por las expectativas con que llega a la sala.
En mi caso, quizá desorientado por notas poco exactas publicadas en la prensa, creí que iba a ver La tempestad , una de las última obras teatrales de William Shakespeare, preñada de hondo contenido simbólico, místico y poético. Nunca la había visto en una versión al español y sentía curiosidad. Ciertamente, esperaba recrearme.
No quiero decir que la "relectura" de Hochman no me haya divertido, pero en definitiva no me entretuvo tanto como al resto de los presentes, que se desternillaban con la adaptación farsesca que hizo de la pieza shakespiriana, en la que no quedó ni una coma del lenguaje poético del autor.
Con modificaciones, Hochman mantuvo los rudimentos de la fábula original y los personajes principales: el duque desterrado, Próspero (Matías Hacker); su hija, Miranda (Paula Requeijo); Ariel (Natalio Sued), espíritu del aire; Calibán (Gustavo Lista), el esclavo deforme; Antonio (Marcelo Xicarts), el usurpador, hermano de Próspero; Fernando (Daniel Casablanca), el príncipe del que Miranda queda flechada y él de ella, y el tío malvado de este, Sebastián (Pablo Schapira).
A esos agregó otros: Próspera/Sicorax (Julia Calvo), mujer de Próspero/madre de Calibán (en la obra original, ya muertas); Miguel, Gabriel, Rafael (Leo Heras, Julio Martínez, Jorge Polanuer), que formaron cuarteto con Ariel y completan el conjunto musical Cuatro Vientos. Hochman también situó la isla mágica, lugar de la acción, en las Antillas, y, así, los Cuatro Vientos amenizaban el espectáculo con ritmos caribeños.
De modo que el elenco simpático y versátil, las luces, el vestuario, la escenografía y la música conspiraron para componer una representación vistosa y agradable, en un estilo humorístico muy próximo al de las comedias infantiles.
De hecho, quizá el mayor logro del espectáculo fue haber convertido al público en un niño grande, dispuesto a reírse de cualquier broma verbal u ocurrencia visual, fueren o no ingeniosas. No por nada sigue siendo aquí Chespirito tan popular entre pequeños y adultos.