
Celebrada este año en el marco del Festival Internacional de las Artes (FIA 2012), la apertura el viernes 16, en el Teatro Nacional (TN), de la temporada oficial de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), estuvo engalanada por la prodigiosa interpretación, de parte del violinista ruso-estadounidense Philippe Quint, de
La emblemática obra de Piazzolla se escuchaba por vez primera en el país en la versión para violín solo y orquesta de cuerdas arreglada por el compositor y director de orquesta ruso Leonid Desyatnikov.
La circunstancia de que Corea del Sur fuera el invitado especial del FIA propició que la inauguración de la temporada estuviera a cargo del director surcoreano Nan-se Gum y que en el programa figurara el estreno nacional de
El programa del concierto de apertura se completó con la
En su inconfundible estilo de tango nuevo, Piazzolla escribió
A fines de la década de 1990 (no en el 2009, como erróneamente se indica en el programa de mano), Leonid Desyatnikov acercó la obra del argentino al modelo de Vivaldi, arreglándola para violín solo y conjunto de cuerdas.
Junto a la difícil reelaboración del acompañamiento de las cuerdas y la escritura virtuosística para el violín solo, Desyatnikov reestructuró en tres partes los movimientos únicos de
Por ejemplo, en
Asimismo, acompañamiento de las cuerdas de la OSN se distinguió mediante la destreza instrumental y el sonido terso y fulgente, y la dirección meticulosa de Nan-se Gum mantuvo al solista y al conjunto en unión estrecha. Álvaro González, violonchelo principal, se destacó en un breve solo.
Philippe Quint recibió una ovación estruendosa y prolongada de los oyentes y complació, fuera de programa, con un brillante Capricho de su autoría.
La obra demuestra una escritura ágil para las cuerdas y logra hermosos efectos de timbre e instrumentación, realizados con primor por el conjunto bajo la precisa conducción del maestro Gum.
Pasado el intermedio, el director y la OSN completa moldearon una lectura competente de la
En ocasiones noté cierta falta de equilibrio entre las secciones, con preponderancia de metales estridentes, quizá ocasionada debido la mayor proyección sonora favorecida por los arreglos hechos últimamente a la concha acústica del Teatro Nacional.
Al concluir la obra, el público premió al maestro Nan-se Gum y la Orquesta Sinfónica Nacional con largos y entusiastas aplausos.