Buscando nuevos lenguajes
Aleación, temporada experimental de la Compañía Nacional de Danza.
Silenciamiento: coreografía, Marla Castillo. Cubo de los rezos: coreografía, Francisco Ramírez. Elenco: Yorleny Bolaños, Marla Castillo, Roxana Coto, Míriam Lobo, Silvia Montero, Félix Morejón, Hiram Quesada, Francisco Centeno, Lorenlayne Varela, Gustavo Vargas y Xinia Vargas. Dirección artística Patricia Carreras.
Domingo 5 de setiembre de 1999, 6 p. m. Teatro 1887.
En la producción artística, la experimentación es esencial porque permite que los individuos encuentren diferentes maneras de expresar las preocupaciones de su tiempo, a través de nuevos códigos. Sin la experimentación, sería imposible la generación del lenguaje artístico que comunica el mensaje.
Sin embargo, el problema de la experimentación se presenta cuando ésta se convierte en el fin, y no en el medio para propiciar la comunicación.
Aleación es la última temporada de la Compañía Nacional de Danza que ha servido de laboratorio para los integrantes porque todos aportaron y adquirieron experiencias en el proceso, permitiéndoles crecer como intérpretes o coreógrafos.
Las obras de este espectáculo en gran medida se quedaron en la experimentación como objetivo principal, olvidando los contenidos que intentaban comunicar.
Francisco Ramírez ha integrado la experimentación durante todos los años de trabajo como coreógrafo, y, en Cubo de los rezos, la plasticidad es fundamental. Ordena los elementos en el espacio como si se tratara de una gran "instalación" en la que intervienen las telas de color rojo, el público y los bailarines. Este coreógrafo introduce muchos elementos que no explota, y muchas veces quedan sin desarrollo, causando confusión más que comunicación.
Sin embargo, de las obras que ha realizado Ramírez en esta década, es la más "bailada", pero le falta interiorización. El manejo de la música "etnotec" le aporta un ritmo monótono, con el cual los bailarines no logran proyectar sus emociones.
En Silenciamiento, trabajo de Marla Castillo, el tema principal es la murmuración, pan de cada día en cualquier conglomerado humano. El chisme se insinúa al principio, pero, al transcurrir la obra, va tomando más fuerza un discurso de movimiento lineal diluyéndose el contenido.
El elenco, en términos generales, ejecutó con limpieza los movimientos y mostró buen nivel físico y técnico, especialmente en las partes grupales.
Los coreógrafos no deben olvidar que es necesaria una relación proporcional entre el contenido y la forma. Debe experimentarse para encontrar nuevas posibilidades de decir las cosas, pero no para quedarse en la exploración como principio artístico. Estos espacios para la investigación no deben desaparecer, pero los creadores deben ser más exigentes con sus propuestas en beneficio de la danza.