FUSIÓN. Danza Abend. Coreografías: Cora Flores: Tres caras de la luna y Adagio. Cristina Gigirey: Gritos y pulsaciones del recuerdo y Bosnia relato de una tragedia. Danza Abend: Gabriela Dorries, Salomé González, Lucía Marote, María Martínez, Gabriela Peña. Bailarines Invitados: Rolando Brenes, Mimi González, Alexander Solano y Gustavo Vargas.
Sábado 6 de octubre de 2001. Teatro Eugene O' Neill, 8 p. m.
Cristina Gigirey, la coreógrafa y directora de Danza Abend, se ha caracterizado por trabajar en compañía de otros colegas, los cuales complementan su estilo coreográfico e interpretativo. Es por eso que en Fusión , Gigirey invita a varios bailarines y a la coreógrafa mexicana Cora Flores, a quien, a la vez, le rinde un homenaje por su aporte a la danza costarricense.
Fusión está constituido por cuatro obras; las primeras ( Tres caras de la luna y Adagio ) de Flores y las dos últimas ( Gritos y pulsaciones del recuerdo y Bosnia: relato de una tragedia ) de Gigirey.
La primera parte del espectáculo tiene coreografías sin argumento narrativo; son composiciones que, fundamentalmente, privilegian la línea. T res caras de la luna fue estrenada por Danza Abend en el Festival de Coreógrafos del 2000; es un quinteto musicalizado por Joaquín López "Chas" y el diseño del vestuario fue asumido por la autora. En esta oportunidad el conjunto de bailarinas mostraron mayor fluidez y más contraste en las cualidades del movimiento.
Por su parte, Adagio es una obra del repertorio de la Compañía Nacional de Danza cuyo estreno se dio en 1980. Adagio es un dúo interpretado por los bailarines invitados Mimi González y Gustavo Vargas. La coreografía tiene música de Samuel Barber y un vestuario renovado de Kleomenes Stamatiades. El título sugiere el objetivo principal del trabajo: mostrar el movimiento sin ninguna interferencia argumental.
En Adagio , la creadora aprovechó las condiciones técnicas de González y tomó como lei motiv el trabajo de extensión de las piernas y lo combinó con desplazamientos, alzados y braceos, todo en tiempo lento. Tanto Vargas como González deleitaron a la audiencia con su dominio corporal y el placer por bailar.
La segunda parte del programa la conformaron dos obras de Gigirey. La primera fue Gritos y pulsaciones del recuerdo (1999-2000) pieza de cuatro cuadros musicalizados con tangos de Astor Piazzolla. Por el tipo de música y la temática, es la obra álgida de la noche. El elenco la dominó y disfrutó la ejecución. De esta versión se extraña Grito de sangre, un solo masculino de mucha fuerza y bien ejecutado por Gustavo Vargas el año pasado.
Finalizó el programa con una versión revisada de Bosnia (última creación de Gigirey).
Bosnia: relato de una tragedia (2000-2001) está conformada por dos cuadros que plantean la irracionalidad de la guerra y muestran el sufrimiento desde la perspectiva femenina. Duelo (relato sin lágrimas) es un trío interpretado por Gabriela Doréis, Salomé González y Gabriela Peña. Estas mujeres recrean el dolor que sienten las madres, hijas y hermanas ante la pérdida de sus seres amados. Réquiem (relato fotográfico) es un canto por los que han partido. En este segmento las solistas de Danza Abend son acompañadas por nueve bailarinas para hacer un coro y danzar por los difuntos. Tema relevante en estos días. En Bosnia: relato de una tragedia , Gigirey utiliza los movimientos y el vestuario que la caracterizan. La música de Mikis Theodorakis le dio una densidad acorde al planteamiento.
Un aspecto deficitario del espectáculo es el diseño de iluminación, en general, los cambios son pocos, sin matices e imaginación.