
El expreso polar
EE.UU., 2004, 100 minutos
Dirección: Robert Zemeckis
Guion: Robert Zemeckis y William Broyles Jr. (basado en el libro de Chris Van Allsburg)
Música: Alan Silvestri
Fotografía: Don Burgess y Robert Presley
Intérpretes: diversos personajes animados con gestos de Tom Hanks.
Con una apuesta radical a la tecnología y a la nostalgia de fin de año, nos llega en esta anticipada y fría navidad El expreso polar, una película en animación 3 D que -según se afirma- es la primera de su tipo en lo que se ha dado en llamar "motion capture"; es decir, la captación de los movimientos de personas reales, de carne y hueso, para recrearlos en las acciones de uno o varios personajes animados y virtuales.
En El expreso de polar, el escogido para representar los gestos y ciertas características de varios de los personajes de esta historia es el cotizado y carismástico actor Tom Hanks.
Basado en un conocido cuento navideño de Chris Van Allsburg, El expreso polar nos narra el paso de un tren fantasmal por varios pueblos, donde va recogiendo a niños que se aventuren para ir a conocer al inefable Papá Noel o Santa Claus.
Quien está al frente tan singular viaje es el estirado aunque gracioso boletero (Tom Hanks computarizado), que convida en cada parada a un niño a que se monte en el viejo expreso que va al Polo Norte.
Así, en el trayecto el niño protagonista, junto a una niña afroamericana y un muchachito pobre (todo sin nombres), van viviendo diversas aventuras y sustos, junto al resto de los niños, el boletero, un indigente y los maquinistas.
Esta película, realizada por Robert Zemeckis, de cierto modo refleja algunas de las características de su propio director: búsqueda recurrente de su actor-fetiche Tom Hanks, utilización de recursos tecnológicos de avanzada, junto a una historia relativamente simple, a medio camino entre lo meloso y la manipulación.
En ese sentido, es inevitable comparar este animado con la famosa y oscarizada Forrest Gump (1994), donde Zemeckis nos propone el "triunfo" de un personaje con discapacidades que, sin embargo, llegaba a hacer todo lo que se propone en la vida.
En El expreso polar, esta vez Zemeckis nos trata de convencer de que la Navidad es más cuestión de creer que de tener, algo bastante cuestionable, sobre todo si tenemos en cuenta que quienes ganan -o pierden- su inocencia y sus ilusiones, son esos niños que reciben (o no) "regalos" de Santa Claus.
Con una historia narrada sin grandes pretesiones, aunque con momentos climáticos bien logrados (sobre todo en los sustos del tren), una atractiva fotografía y banda sonora eficaz; El expreso polar es un animado donde la recreación de una tradición (la Navidad), se realiza desde la tecnología más de avanzada, aunque sin que ninguna de las dos logre convencer de sus tan pregonadas "virtudes".