Experta en bodas(Wedding Planner). Dirección: Adam Shankman. Guión: Pamela Falk y Michael Ellis. Fotografía: Julio Macat. Música: Mervyn Warren. Con Jennifer López, Matthew McConaughey, Bridgette Wilson, Justin Chambers, Judy Greer, Alex Rocco.
Estadounidense, 2001. Estreno.
Mary (Jennifer López) y James (Matthew McConaughey), al inicio de Experta en bodas , degluten rosetas en el parque. El hombre escoge y descarta. Elige las de café y desecha el resto.
Mary le pregunta que por qué hace eso. "Chocolate es café", responde James.
¿Me creerán ustedes si les digo que esta es la frase célebre de la película? Escena final, el mismo parque: Mary deshoja rosetas (sí, no, nada) y, cuando James la interroga, ella le recuerda: "Chocolate es café"; y añade, solemne: "Ese dicho tuyo quedó grabado en mí".
Cualquiera puede darse cuenta de que la cinta no es apta para mayores.
Además hay otra cita célebre, menor digamos. Massimo (Justin Chambers) le espeta a Mary: "El amor es solo el amor".¡Genial! La luz es lo que ilumina, el triángulo tiene tres ángulos.
Este par de "revelaciones" parecen la única cosecha de una cinta que habla a más no poder y sin el menor peligro de decir algo interesante, atractivo.
Resulta que Mary es una coordinara de matrimonios demasiado soltera y se enamora de un médico al que debe organizar su matrimonio (¡oh conflicto!), mientras el padre de la joven quiere casarla con un joven italiano conocido desde chico .
Experta en bodas está hecha con absoluta ignorancia de lo que significa cine. Enumerar sus yerros y la pudibundez general de su hora y cuarenta minutos de proyección sería absurdo e inútil.
¡Pensar que el viejo Hollywood nos dio tantas comedias románticas de buen cuño! ¿Por qué no ir a los archivos, revisar algunos filmes de Cary Grant, Jack Lemmon, Katharine y Audrey Hepburn? ¿Enterarse de quiénes fueron Ernst Lubitsch, Billy Wilder, Blake Edwards?
Guillermo Cabrera Infante afirma que el espectador que no conoce la historia del cine está obligado a ver remakes (bajo la forma de originales, agrego yo); pero, si los responsables de filmar películas ignoran el pasado de su arte y de su industria, peor. Habría que mandarlos a la pizarra a escribir mil veces: "Debo aprender mi oficio".