
El cineasta estadounidense Irvin Kershner, director de películas como Robocop 3 y El Imperio contrataca, afirmó ayer que para que el cine mexicano pueda crecer necesita más "estrellas" consagradas.
De visita a Guanajuato para participar en el VII Festival de Cine Expresión en Corto, inaugurado ayer Kershner, de 80 años, dijo que en este país aún no hay grandes estrellas “aunque sí muy buenos actores”
El cineasta explicó que contar con figuras consagradas exige un importante aparato publicitario ya que “no solo hay que hacer la película sino gastar en su promoción”.
Esta estrategia es la que ha utilizado la industria de Estados Unidos para convertir a Hollywood en la meca del cine mundial y en una fábrica de “estrellas”, añadió.
Prueba de esta tendencia en el cine de hoy es que la gente quiere ver películas “por sus actores, pero eso no significa que sean buenas”.
Retirado del cine en activo, actualmente Kershner da clases de guion en la Universidad de Maryland, Estados Unidos.
El cineasta lamentó la baja calidad del cine de ciencia-ficción que se hace actualmente y señaló que los directores de esas cintas ganan demasiado dinero mientras que los que realmente tienen talento viven en el ostracismo.
El director de cine lamentó que se haya pasado de un modelo de industria en manos de los cineastas a otra en poder de los grandes capitales de Wall Street.
Al referirse a la importancia del cortometraje en la industria fílmica, señaló que son fundamentales para la formación de los futuros realizadores ya que cuentan historias con limitaciones y recursos bastante escasos.
Indicó que cuando era joven le gustaba ir al cine porque antes del largometraje presentaban un cortometraje, “pero ahora pagamos y nos obligan a ver comerciales que no pedimos ver”.
Kershner cree que el futuro de los cortometrajes será la televisión así como su comercialización de éstos a través de vídeo discos compactos (DVD).
Al ser cuestionado sobre su familiaridad con el cine mexicano lamentó que solo en la antesala de la entrega de los Oscar tengan oportunidad de ver algunos porque en Estados Unidos “alguien decidió que no debían haber cintas subtituladas y no las proyectan”.