BUENOS AIRES (AFP) La crisis financiera internacional puede afectar en Argentina el ritmo de obras del primer tren de alta velocidad de Latinoamérica, pero el proyecto sigue firme, señalaron el martes dos fuentes gubernamentales y una parlamentaria.
Una fuente del consorcio europeo contratado para construirlo dijo que en 2009 "el Estado estará dotado de 2.300 millones de pesos (739 millones de dólares) para el tren bala", además de otros trabajos de modernización ferroviaria.
El tren de alta velocidad, contratado a un consorcio europeo liderado por una firma francesa, unirá las tres mayores ciudades argentinas (Buenos Aires, Rosario y Córdoba), que concentran la principal actividad económica, con un costo global de unos 4.000 millones de dólares.
El problema es que la delicada situación de las finanzas en todo el mundo "puede obligar al Gobierno a retardar la ejecución de estudios y trabajos de construcción", dijo a la AFP una fuente parlamentaria del oficialismo.
Otra fuente, pero de la Casa Rosada (Gobierno), que pidió anonimato, dijo que "en 2009 hay partidas (para el tren bala) que no aparecen en el presupuesto, porque no las incluyeron y porque seguramente no se llevarán a cabo el año que viene".
"En el Presupuesto 2009 figura una partida de 2.100 millones de pesos destinados para infraestructura ferroviaria, pero no se especifica si es para el Tren Bala o para otros proyectos", dijo una tercera fuente oficial, vocero de la secretaría de Transporte.
Pero dicha fuente aclaró que "después se verá a donde se destina ese dinero. Depende de las condiciones financieras internacionales".
La presidenta Cristina Kirchner había anunciado el programa ferroviario el 29 de abril, tras obtener el 100% del financiamiento para la obra, con un plazo de gracia de siete años y a pagar en 30 años.
El informante del Gobierno agregó que estas dificultades "no significan que no se haga (el tren bala). Significa que hay estudios que se van a hacer (en 2009) y otros que no se van a hacer".
La marcha atrás se debería a la crisis financiera mundial, cuya amplitud llevó a autoridades e inversionistas a posponer el calendario previsto a la espera de un mejor momento para una iniciativa de semejante magnitud, según analistas.
El plan despertó este año olas de críticas de la oposición, no solamente entre quienes lo consideran faraónico, sino también entre los que cuestionan al Gobierno por no arreglar antes el actual servicio de ferrocarriles, al que consideran calamitoso.
El proyecto tenía financiamiento de un banco de Francia, pero para darle el impulso necesario, el Gobierno necesitaba que el Club de París facilitase inversiones.
Con tal esperanza, Argentina anunció la cancelación global de la deuda de unos 6.706 millones de dólares con el Club de París, una entidad prestamista formada por naciones desarrolladas.
Pero la institución financiera no se ha pronunciado aún sobre el anuncio argentino de cancelar la deuda.
"Quizás las partidas atrasadas, una vez que se tengan los estudios, se incluirán en el presupuesto 2010. Pero eso es hacer futurología", agregó la fuente gubernamental.
El tren de alta velocidad vincularía Buenos Aires con Rosario, a 300 Km al norte, y con Córdoba, 700 km al noroeste, en lo que representa el mayor conglomerado urbano de la nación sudamericana, en la región más rica y productiva.
© 2008 AFP