Katmandú. La crisis de Nepal se acercaba a su fin hoy con la propuesta de un nuevo primer ministro y celebraciones callejeras de júbilo, aunque los rebeldes maoístas rechazan el acuerdo alcanzado entre la opositoria alianza SPA y el rey Gyanendra.
La alianza, integrada por siete partidos, propuso hoy como nuevo jefe de gobierno al octogenario ex primer ministro Girija Prasad Koirala, presidente del Partido del Congreso. Koirala, de 82 años, ocupó en el pasado tres veces el cargo de jefe de gobierno y es considerado el "comandante" del actual movimiento por la democracia.
La medida se produjo después de que Gyanendra anunciara la noche del lunes la reinstalación del Parlamento, disuelto en 2002, y la devolución de todos los poderes al pueblo, lo que fue celebrado con júbilo en las calles de Katmandú y otras ciudades.
La marcha de protesta que estaba convocada para hoy se transformó en una celebración que reunió a miles de personas. Los ciudadanos, que agitaban banderas de la oposición, gritaban eslóganes contra el rey y a favor de los partidos de la SPA. Hubo sin embargo grupos que declararon que no es suficiente con lo que se ha conseguido.
Los manifestantes, subidos a camiones y vehículos, circularon por la avenida de circunvalación construida por los chinos que rodea Katmandú. También hubo marchas en el centro, donde antes estaban prohibidas.
En una declaración difundida en Nepal, los maoístas calificaron como un "error histórico" la aceptación de las propuestas de Gyanendra por parte de la SPA. Aseguraron que el restablecimiento del Parlamento no va a resolver los problemas y exigieron la convocatoria inmediata de una Asamblea Constituyente.
Además, amenazaron con bloquear Katmandú y las principales ciudades a menos que se cumpla su demanda.
El Parlamento se reunirá el viernes y se prevé la realización de elecciones para convocar una Asamblea Constituyente que modifique la actual Carta Magna.
El gobierno levantó entretanto la prohibición de convocar manifestaciones que regía desde que la SPA iniciara una huelga general y protestas el 6 de abril. También se restableció el servicio de teléfonos móviles.
Katmandú fue retornando a la normalidad, con las tiendas abiertas y un tráfico intenso en las calles tras 19 días de confusión. El domingo volverán a funcionar las escuelas.
También comenzaron a ser liberadas las personas detenidas durante las protestas.