La Paz. El gobierno insistió el viernes en que no se someterá a las presiones de la Central Obrera Boliviana (COB) pese a que una marcha de 180 kilómetros que inició ayer con un millar de trabajadores ahora cuenta con 3.000 participantes.
No obstante de que los productores de coca suspendieron hasta el 21 de mayo el bloqueo de carreteras y que el sector campesino anunció que hará otro a partir de junio, el gobierno aún enfrenta, además de la marcha, una huelga de hambre de 3.000 jubilados y un paro parcial del magisterio público.
Pero el ministro de Información, Manfredo Kempff, afirmó que el gobierno no negociará en el camino con los marchistas de la COB, órgano matriz de los trabajadores, que entre otras demandas reclaman un sustancial incremento salarial y que no se ``municipalice'' la educación estatal.
La COB continúa con las protestas, a pesar de que el líder de los cocaleros Evo Morales firmó el miércoles una tregua de 20 días para que el gobierno atienda el núcleo de las exigencias sindicales: que se libere el cultivo de coca, se anule el modelo de economía de mercado vigente desde 1985 y se ``reestaticen'' las empresas privatizadas por la anterior administración.
El gobierno tampoco ha mostrado celeridad en solucionar el problema de los jubilados, que reclaman el cumplimiento de un acuerdo de marzo por el que se comprometió a duplicar la renta mínima, que no supera los 60 dólares.
El presidente de la Cámara de Diputados, el oficialista Jalil Melgar, acusó al gobierno de desentenderse del asunto y transferir al Congreso la atención de esa demanda.
Unos 120 ancianos fueron retirados en las últimas horas por presentar problemas de salud como efecto de la huelga de hambre que iniciaron hace nueve días. Ante la falta de atención a su demanda, el dirigente Wenceslao Argandoña advirtió que a partir del lunes los jubilados ``empezarán a crucificarse''.
El número de huelguistas va en aumento debido a que los familiares de algunos de ellos también se plegaron.
El magisterio público, que realiza también desde el miércoles una huelga parcial, amenazó con masificar la protesta a partir del lunes. La dirigente Wilma Plata señaló que a partir de ese día ``la huelga será total'', pese a las amenazas de despido y descuentos salariales por parte del ministro de Educación, Tito Hoz de Vila.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Nacion.com Fuente: agencias.