San José. Las finanzas del gobierno costarricense cerraron en julio con un déficit de 289 millones de dólares, 21 millones más que lo registrado en el mismo periodo del año pasado.
En los primeros siete meses del 2003 el déficit fiscal fue de 268 millones de dólares, detalló hoy el ministerio de Hacienda en un comunicado de prensa.
Los ingresos generados sumaron 1.343 millones de dólares principalmente por los impuestos de aduanas, de renta y el de ventas, mientras los gastos llegaron a 1.115 millones, excluyendo el pago de intereses de la deuda.
Los datos apuntarían a un superávit de unos 226 millones de dólares, pero al restarle a esa cifra el pago de los intereses (de enero a julio) por casi 516 millones de dólares, resulta el déficit por los 289 millones.
“Si bien se ha logrado un aumento significativo en el superávit, las finanzas del Estado siguen siendo fuertemente afectadas por el pago de intereses de la deuda, lo que nos obliga a mantener una férrea política de contención del gasto”, expresó el ministro de Hacienda Alberto Dent.
Advirtió además que esas medidas seguirán en tanto no se apruebe la reforma fiscal que analiza la Asamblea Legislativa desde hace más de dos años.
Aparte de los intereses, tanto por la deuda externa como la interna, el gobierno tuvo sus mayores egresos en el pago de los salarios y de las pensiones. AP