
¿Se atrevería a desnudarse delante de un numeroso grupo de personas para quemar calorías? ¿O perder grasa dándole de golpes a una foto de su ex ? ¿Y qué tal hacer una hora de aeróbicos con zapatos de tacones altos?
Todo esto es posible en varios gimnasios de Estados Unidos. En su afán de conquistar clientes y distinguirse de la competencia, los instructores de ejercicios han puesto a trabajar su imaginación para crear singulares programas de acondicionamiento físico.
Por ejemplo, para el pasado 14 de febrero, el gimnasio The Gym, en Manhattan, impartió una clase denominada "Entrenamiento para el amante despreciado". Los participantes debían llevar a la sesión una foto de su ex , el entrenador se la pegaba en el pecho, y el alumno descargaba toda su ira dándole golpes de boxeo.
"Se trata de una clase terapéutica, cuyo objetivo es sentirse bien al final; no torturarse", dijo el instructor Adam McEleavy.
En otros gimnasios, se imparte el Cardio Striptease ; una clase de 60 minutos en la que los participantes pierden hasta 500 calorías mientras ejercitan el cuerpo y las hormonas. Así como lo lee: aquí, la ropa solo es necesaria para quitársela conforme se van realizando movimientos eróticos, según explica un reportaje de la cadena Univisión .
Este sistema fue creado por el entrenador Jeff Costa, quien también ha producido una serie de videos para quienes prefieran hacer la rutina en su hogar.
La cadena de gimnasios Crunch, en Nueva York, diseñó el programa Fuerza Estilete , en que las mujeres ejercitan sus piernas mientras usan zapatos de tacón alto, y también la clase llamada Absolutamente histéricos, en la cual el instructor es un comediante que hace reír sin pausa a sus alumnos durante media hora. Se dice que es un ejercicio ideal para fortalecer los músculos abdominales.
Otro exitoso programa de ejercicios en Estados Unidos, según el diario virtual Iblenews, es el Boot Camp (Campo de botas), que emula los entrenamientos militares. Este circuito está formado por "estaciones" donde se corre o se hacen saltos, flexiones de pechos o sentadillas.
También es posible fundir deporte con espiritualidad haciendo aeróbicos con música evangélica de fondo, tal y como lo hacen las iglesias cristianas del barrio East Village, en Manhattan, o practicar el Ruff Yoga , media hora de yoga al aire libre en compañía de un cachorro.
Y hay más. Están las sesiones Bailes de Broadway, en que, mediante coreografías, se hace a los clientes sentir como estrellas, o el Entrenamiento de la mañana siguiente, para desintoxicar el cuerpo tras una noche de copas.