La excepción se convirtió en regla: nuevamente un dúo representará a Costa Rica en el Festival Internacional de la Canción -OTI-cuya versión para 1999 tomará como sede la ciudad de Veracruz, México.
El año pasado, cuando San José fue por primera vez el anfitrión de la edición extranjera de la OTI, una mancuerna fue también la que puso cara, cuerpo y voz en nombre de Costa Rica: Duvalier Quirós y Ana Yancy Contreras, el yin y el yan, positivo y negativo, hombre y mujer.
Esta vez no hay variedad en la entrepierna y son dos varones -jóvenes por los cuatro costados- quienes probarán que en el país la salsa se canta bien.
Como la marea, creada por Luis Fernando Piedra, e interpretada por él mismo y Hernán Corao fue el tema vencedor en la Final Nacional del Festival OTI de la Canción que se realizó el pasado lunes en Hotel San José Palacio y que fue transmitida en vivo por canal 6, Repretel.
Orlando Bertarini (ex Abracadabra), Antonio Varela (Manú), el chileno Raúl Alarcón o Florcita Motuda (ganador de la OTI 98), Héctor Carranza (ex Jaque Mate) y Juan Carlos Mena (Cantares) -el jurado calificador- decidieron que esta salsa era la mejor carta con la que jugar. Más adecuada que las baladas de Elena Umaña, Omar Briceño y Raúl Villalta, el bolero de Alexis Guzmán, y el resto de los ocho temas más.
"Ganaron por poca diferencia, todos los temas eran buenos lo que sucedió es que, en mi caso, pesó mucho que fuera un dúo porque no es habitual. Fue muy bien manejado por los dos chicos y además la salsa es algo que se sale de lo común. Pienso que en México esta canción puede funcionar muy bien" aseguró esa noche Bertarini a Viva.
Y es que al jurado lo cautivaron los ritmos alegres porque el sabor caribeño del reggae de Así me siento, compuesta y cantada por Luis Ángel Castro, obtuvo el tercer lugar, mientras que la salsa de La negra interpretada por Duvalier Quirós, se adjudicó el segundo puesto.
160 minutos de música
A las 9 p. m. comenzó la Final Nacional. Ni los vestidos largos ni los sacos y corbatas limitaron a los "barras", que hasta con chiquitibunes animaron a sus favoritos al salir a escena.
Con su especie de sonido latino-electrónico los argentinos de El Símbolo abrieron el espectáculo. Al ritmo de su 1,2,3 bailarines dispuestos en puntos estratégicos en el salón El Greco sacudieron sus espinazos como si fuera la última vez.
Aún con un público tibio ocupó el escenario la puertorriqueña Noelia. Una balada primero y no pasó mucho. Un tema movido después, el cuerpo más al descubierto y la hija de Yolandita Monge arrancó más de un silbido.
En el intermedio, que hizo la brecha temporal entre la primera mitad de los concursantes, apareció Florcita Motuda.
Cronómetro en cuello, con una mofa de smoking y sobre una silla para alcanzar el micrófono, el chileno no hizo cantar, pero si reír, a los presentes.
Acabó la exposición pública del resto de los que disputaban y vino el turno de la mexicana Ana Bárbara. Ella que entra y el jurado que sale a deliberar.
Tres canciones interpretó la chica del tex-mex que su ajustado traje blanco provocó frases como "¡qué barbara!".
El tema pop que ofreció la mexicana no fue muy bien recibido, en cambio con La Trampa demostró que lo suyo es el género grupero. Muchos se levantaron de sus sillas para bailar con "tu amor es una trampa, una trampa maldita..."
El veredicto llegó pronto. Luis Fernando Piedra y Hernán Corao volvieron a cantar Como la marea, pero esta vez con la sonrisa del que triunfa.
Unos cuantos segundos en el escenario y dos chicas subieron. Con Andrea López -novia de Piedra- y Rocío Montero interrumpiéndolos con besos y abrazos los cantantes de 25 y 26 años de edad, cerraron la noche. Daba el reloj las 11 p.m.
No tan público
Estas son algunas cosas que usted no vio a través de la pantalla del televisor.
Florcita Motuda fue el único de los miembros del jurado que no se guardó aplausos, ni expresiones de "me gusta eso", cuando cada concursante interpretó su canción. Aplaudió mucho las salsas y la balada de Elena Umaña.
El Florcita fue la figura de la noche. Pocos le perdían la vista: iba de aquí para allá y hablaba con quien se le acercara.
Más de una señora aprovechó los intermedios para acercarse con papel y lapicero a solicitar autógrafos de los miembros del jurado.
Menuda sorpresa se llevaron los presentes cuando Verónica Bastos -quien animó junto a Enrique Rodríguez- presentó al merenguero puertorriqueño Jossie Esteban. El de la patrulla 15 estaba muy sentado entre el público y nadie se había percatado.
Antonio Varela fue obediente y durante la presentación de Florcita Motuda hizo cada uno de los gestos que pidió el chileno para complementar su actuación; levantar brazos y ponerse las manos en las sienes en cómica expresión.