Fernando Díez Lozada
No hace muchos años, alguien acuñó el vocablo corcholata para designar la tapa de hojalata que solía usarse para cerrar herméticamente, a presión, ciertos envases, especialmente las botellas de cerveza y refrescos. Puestos a buscar al genio que inventó el término, yo creo que habría que ir a Méjico lindo y querido (seguramente la chispa de la inspiración se encendió en el cerebro de algún mercadotécnico o publicista del ingente mercado de las bebidas gaseosas) pues -hasta donde llegan mis recuerdos- asocio la susodicha palabra con las películas de Cantinflas y la serie inmortal -de la que me confieso secreto y vergonzante admirador- del Chavo del Ocho.
Pues bien, corcholata (vocablo formado, obviamente, por corcho -corteza de ciertos árboles con que tradicionalmente se hacían los tapones de las botellas- y lata -lámina de hierro o acero estañada por ambas caras-, como quien dice: tapón de hojalata) no tuvo demasiada fortuna en el mercado léxico hispánico; ni el DRAE ni otros prestigiosos diccionarios la reconocen y -excepcionalmente- viene registrada en un moderno libro de hispanoamericanismos, extraída de una obra del novelista mejicano Carlos Fuentes.
Y, en realidad, maldita la falta que hacía esa pintoresca corcholata en nuestro idioma cuando el léxico oficial recoge tapa (pieza que cierra por la parte superior las cajas, cofres, vasos o cosas semejantes...), tapón (pieza con que se tapan las vasijas...) y, particularmente, chapa (tapón metálico que cierra herméticamente las botellas).
Pero, como los genios no escarmientan, ahora anda por ahí otro adefesio léxico por el estilo: taparroscas. Precisamente el vocablo anduvo de boca en boca [valga la paronomasia] -incluidos los medios de comunicación masiva- con motivo de la noticia sobre la instalación de una nueva industria que fabricará eso, taparroscas. Pero ¿qué son taparroscas?, pregunta uno cándidamente. Y un montón de sabiondos me explican que taparroscas es una tapa (metálica o plástica) con rosca, como las que usan modernamente las botellas de refrescos...
Por supuesto -reconozco-. ¡Qué torpeza la mía! ¿Cómo no lo descubrí antes? Corcholata: un corcho, pero de lata. Taparroscas: una tapa con rosca. El acervo léxico de la lengua castellana está de plácemes...