
Es película francesa, pero nos llega doblada al inglés británico, no sabemos el porqué. Se trata del largometraje El convento , que nos llega con algún tiempito de atraso (es del año 2004), dirigido por Christophe Gans, con las actuaciones de Virginie Ledoyen (como Anna), Lou Doillon (como Judith), Catriona MacColl (como Francard) y Dorina Lazar ( como Ilinca).
Atrasos. Ya no hay que sorprenderse por estos títulos que llegan dos, tres y hasta cuatro años después. Dicen que mejor tarde que nunca. Sobre todo cuando se trata de filmes propios de otras y distintas cinematografías.
La sinopsis de esta cinta, según el documento de prensa de dicho largometraje, se puede reseñar así: en 1958, en los Alpes Franceses, una joven sirvienta llamada Anna Jurin llega al Orfanato Saint Anges para ayudar en este abandonado orfelinato, cargado de misterioso suspenso.
Al llegar, se da cuenta de que todos los niños ya han sido adoptados por familias, excepto una joven, llamada Judith.
Embarazo. Anna, quien secretamente está embarazada, sin saberse los antecedentes de ello (¿una violación?) se da cuenta de que Judith es rechazada por su discapacidad mental. Ellas se hacen buenas amigas. Con el tiempo, Anna descubre que Judith también escucha voces y pasos de niños que no están ahí presentes. ¿Qué sucede?, ¿qué misterio hay?
Invisibles. Helena, la cocinera del orfanato o convento, por otro lado, no ve nada ni escucha nada extraño en este lugar. Anna investiga el orfanato tratando de desmantelar el misterio de los niños invisibles. ¿Qué tienen que ver las monjas del convento? ¿Qué sabe y oculta la madre superiora? ¿Cuál es la materialidad o espiritualidad de esos niños?
Invisibles. Lo que está en juego es la visibilidad o no de los niños, es lo que Anna se propone averiguar. ¿Por qué? ¿Qué relación tiene el embarazo con ello? Lo cierto es que pronto se oyen más y más ruidos: risas espeluznantes, susurros, pasos y se ven visiones sobrecogedoras en habitación tras habitación, noche tras noche.
Secretos. Lo real es que en este convento hay secretos sobrecogedores y el filme los muestra con estilo propio, con juegos existencialistas y oníricos (sueños). wvenegas@nacion.com