Boston (EEUU), 27 jul (EFE).- La Convención Nacional del Partido Demócrata ha relegado a un lejano segundo plano al ex gobernador Michael Dukakis, derrotado por George Bush padre en las elecciones de 1988, pese a que era favorito en las encuestas.
Mientras miles de delegados a la Convención en Boston han convertido el centro de esta ciudad en una fiesta que confirmará el jueves la candidatura presidencial de John Kerry, Dukakis, que en algún momento fue su jefe, continúa enseñando ciencias políticas en la Universidad de Northwestern.
Ambos políticos mantienen una amistad que se remonta al decenio de 1980; los dos son del estado de Massachusetts y en los doce años en que Dukakis fue gobernador de este estado, Kerry fue su segundo en el cargo durante dos.
Pese a esos antecedentes, para los demócratas evitar el bajo perfil del primer demócrata que enfrentó a un miembro de la familia Bush y salió derrotado, es una estrategia sabia, a juicio de los expertos.
En 1988, Dukakis perdió pese a que los sondeos le dieron en un momento una ventaja de 17 puntos porcentuales sobre George Bush.
Además, tal como ha ocurrido con Kerry, sus adversarios políticos lo tildaron en esa ocasión de "liberal", un término que en EEUU es sinónimo de izquierdista, y de indulgente ante la delincuencia.
Pero, aunque no ha suspendido sus clases magistrales, Dukakis está participando muy en la sombra en las tareas de la Convención, igual que Walter Mondale y George McGovern, otros dos candidatos presidenciales demócratas derrotados.
"Mondale, McGovern y yo hicimos todo lo que pudimos y resultamos derrotados. No creo que ninguno de nosotros buscará espacios privilegiados a la hora de mayor audiencia. Pero es magnífico estar aquí", señaló a los periodistas. EFE
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