Su hijo luce desanimado y basta tocarle la frente para que empiecen las sospechas, pero el termómetro se encarga de confirmarlas: el niño tiene fiebre. ¿Qué hacer en estos casos?
La calentura suele ser un proceso infeccioso causado por virus, bacterias o parásitos. Es difícil evitar la acción de esos microorganismos, pero usted puede adoptar algunas medidas que ayudan a disminuir la temperatura del cuerpo.
"Lo más recomendable es colocarle al niño compresas de agua a temperatura ambiente o pañitos húmedos, y no vestirlo con ropa muy abrigada", afirma el pediatra Carlos Jiménez, jefe de la consulta externa del Hospital Nacional de Niños.
También se puede bañar al pequeño con agua tibia. Según Jiménez, para aliviar los síntomas se aconseja el uso de acetaminofén y algún analgésico.
Lo mejor es que el niño no asista a la escuela si la calentura es muy alta. En caso de que disminuya su apetito no lo obligue a comer, pero ofrézcale suficiente líquido y alimentos livianos.
La duración y la intensidad de la calentura varía según el agente que la provoca, de modo que el niño puede presentar hasta 41∞ centígrados de temperatura y la infección puede durar de 2 a 15 días.
Aunque la fiebre se puede controlar en casa, Jiménez señala que se debe acudir a un especialista cuando la infección se acompaña de convulsiones, deshidratación, dificultad para respirar o vómito persistente.
Finalmente, es posible que la calentura sea síntoma de una enfermedad mayor o esté relacionada con el consumo de algún medicamento, por lo que es importante buscar ayuda si la fiebre reaparece con frecuencia.