
LIMA (AFP) La decisión del Parlamento Europeo de no incluir a la guerrilla MRTA en su lista de grupos terroristas generó conmoción en Perú, donde fue rechazada por el Congreso y el Gobierno, e introdujo un factor de perturbación ante la próxima Cumbre de América Latina-Unión Europea en Lima.
El ministro del Interior, Luis Alva Castro, aseguró que el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) no ha desaparecido, sino "se encuentra en pleno proceso de preparación de acciones subversivas".
"Para nadie es un secreto que realiza no solo labores proselitistas, sino va más allá y prepara acciones terroristas", dijo el viernes el ministro a la prensa.
El presidente Alan García propuso enviar "una comisión multinacional y multipartidaria con la finalidad de que hagan un rápido recorrido por los Parlamentos, las cancillerías de Europa y también por el Parlamento Europea para exponerles el carácter terrorista del MRTA".
El canciller peruano, José Antonio García Belaunde, dijo el jueves en el Congreso en respuesta a la decisión europea "que el MRTA es una organización terrorista diga lo que diga el Parlamento Europeo".
En esa sesión los congresistas de todas las bancadas aprobaron una moción de protesta por la decisión del Europarlamento y ratificaron la "condición terrorista" del MRTA.
El presidente de la Comisión de Inteligencia, Mauricio Mulder, figura influyente del gobierno, dijo que el MRTA tiene tres células activas en la selva peruana.
La postura adoptada en Estrasburgo proyectó sombras en el clima previo a la cumbre ALC-UE de mayo y a uno de sus eventos preliminares, la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (Eurolat), del 29 de abril al 1 de mayo en Lima, en que el tema podría estar presente.
El canciller confió en que el Eurolat "eventualmente pueda hacer una nueva recomendación al Parlamento Europeo" para que varíe su posición, pero aclaró que esa instancia emite resoluciones que no son vinculantes.
Aclaró que el pedido de incluir al MRTA en la lista de grupos terroristas no la hizo el gobierno peruano sino que fue iniciativa del eurodiputado conservador español José Ignacio Salafranca.
Ante la posible perturbación de la cumbre América Latina-Unión Europea, el ministro de Defensa, Antero Flores-Aráoz, estimó que la decisión europea "no debe entorpecer" esa cita.
"Un bache de esta naturaleza no debe perturbar el objetivo central de la cumbre que permitirá a Perú abrirse económicamente al continente europeo", anotó.
Tanto el gobierno como las bancadas parlamentarias culparon a la ONG Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh) de haber influido en los legisladores europeos.
Según el canciller, una reciente carta de Aprodeh originó que la votación del Europarlamento resultara adversa a la posición peruana.
Esa carta, difundida por Aprodeh, señalaba que "no se debe sobredimensionar la existencia y actividad de un grupo como el MRTA, que puede servir para perseguir a activistas sociales y opositores políticos, acusándolos injustamente del delito de terrorismo".
La misiva añadía que el MRTA fue derrotado la década pasada y que actualmente con sus dirigentes fundadores presos no tiene ninguna actividad terrorista.
Francisco Soberón, presidente de Aprodeh, defendió su postura y refirió que el MRTA está inactivo desde hace más de diez años "y no tenía sentido incluirla en esa lista".
Soberón insistió en que actualmente se acusa a líderes populares opuestos al gobierno con el argumento de ser terroristas.
EL MRTA, grupo guevarista que insurgió en 1984, cometió su última acción armada con la toma de la residencia japonesa en Lima entre diciembre 1996 y abril 1997, que concluyó con la muerte de todos los 14 rebeldes asaltantes y de uno de los 72 rehenes tras un exitoso asalto militar.
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