Santiago de Chile, 6 feb (EFE).- Los artistas chilenos recuerdan desde hoy y durante todo este año a Claudio Arrau, cuando se cumplen 100 años del nacimiento de uno de los mejores pianistas del siglo pasado.
Las actividades por el aniversario del natalicio del artista, fallecido en Viena el 9 de junio de 1991, se iniciaron esta noche con un concierto ofrecido por el pianista Roberto Bravo en la catedral de Santiago.
"Este año todos los artistas chilenos hemos decidido hacer un homenaje póstumo al maestro", señaló a EFE Bravo, uno de los concertistas chilenos de piano de mayor éxito y resonancia internacional, minutos antes de su presentación en la catedral.
El discípulo del que fue llamado "el pianista de los dedos de oro" por los principales periódicos del mundo precisó que diversos conciertos, exposiciones y manifestaciones artísticas se celebrarán este año en Chile como parte de los actos de homenaje a Arrau.
Destacó que también se realizarán homenajes en Viena, ciudad que albergó al músico en sus últimos años de vida, además de Nueva York, París, Berlín y Madrid, entre otras capitales del mundo.
Arrau nació en la ciudad chilena de Chillán el 6 de febrero de 1903 y fue alumno de Martín Krausse, discípulo director de Franz Liszt, compositor alemán del cual se convertiría en uno de sus mejores intérpretes.
En el periodo comprendido entre las dos guerras mundiales actuó como solista con las principales orquestas de Alemania, entre otras, las de Berlín, Múnich, Dresde, Leipzig, Hamburgo y Fráncfort, bajo batutas tan famosas como las de Carl Muck y Furtwaengler.
Tras ganar en 1925, con 22 años, el premio de honor del conservatorio Stern, de Berlín, fue nombrado profesor de esa prestigiosa institución.
En 1927 obtuvo el Premio Internacional de Ginebra, por decisión unánime de un jurado integrado por Alfred Cortot y Arthur Rubinstein, y en 1932 formó el cuarteto de su nombre con el que dio conciertos durante cinco años.
En 1935, Arrau interpretó toda la obra para el teclado de Johann Sebastian Bach, en 12 recitales, en Berlín; al año siguiente, toda la obra de piano de Mozart, y en 1936, ciclos completos de Schubert, Weber y Beethoven.
Tras una serie de conciertos en Chile y EEUU, con las orquestas de Boston, Chicago, Filadelfia, San Francisco y Nueva York, creó en esta última ciudad la Academia Claudio Arrau, que, con la colaboración del chileno Rafael de Silva, se dedicó a la formación de jóvenes pianistas.
Tras la Segunda Guerra Mundial, realizó numerosas grabaciones discográficas y dio conciertos por todos los continentes y con 60 años interpretó en Londres en 1963 los cinco conciertos de Beethoven, en el Festival Hall, bajo la batuta de Otto Klemperer.
En 1973 se editó el primer volumen de las sonatas de Beethoven, undo volumen en 1978.
Entre 1982 y 1983 se declaró "el año Arrau" en los principales círculos musicales del mundo: en Nueva York se publicó el libro "Conversaciones con Arrau", una casa discográfica lanzó la edición Arrau, con 58 discos, y varios países, entre ellos Francia, Italia, México y EEUU, le otorgaron sus más altas condecoraciones.
La última visita que hizo Arrau a Chile fue en 1984, sin embargo, según Roberto Matta, "él siempre se declaró un eterno chileno y en cada rincón del mundo que visitó habló de las bondades de su país".EFE
al/ac/tg