Los expendios de aguardiente y farmacias, así como las tiendas de artículos al detalle no autorizados no podrán comercializar "bebidas alcohólicas destiladas con una concentración del 25% de volúmen de alcohol en adelante", indica el decreto aprobado por unanimidad en el parlamento.
La medida, que deberá ser sancionada por el presidente Francisco Flores y publicada en el diario oficial para que entre en vigencia, regirá mientras las autoridades investigan el origen del licor tóxico, y realizan un censo nacional de importadores y distribuidores de alcohol y bebidas alcohólicas en todo el país.
La decisión legislativa surgió ante el elevado número de personas que han muerto en cinco departamentos del país, por ingerir un licor llamado "Trueno" que fue presuntamente mezclado con metanol (alcohol metílico), una sustancia altamente tóxica.
La prohibición no afecta a los supermercados, restaurantes, bares y tiendas que están debidamente autorizados para comercializar licor por parte las alcaldías de los municipios en que se encuentren.
Tampoco restringe la venta, distribución y consumo de bebidas que contienen bajo nivel de alcohol como la cerveza, el vino, champaña y sidra.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital.
Fuente: agencias.