París, 2 dic (EFE).- El Congreso Judío Europeo (CJE) anunció hoy su decisión de divulgar el informe sobre el antisemitismo en Europa, elaborado por el Observatorio Europeo sobre el Racismo y la Xenofobia (EUMC), que no quiso hacerlo público con el argumento de que las cifras contenidas en él son insuficientes.
El presidente del CJE, Serge Cwajenbaum, subrayó que "este informe es honesto y refleja lo que nosotros mismos constatamos sobre el terreno".
El documento se puede consultar en los sitios internet de los organismos afiliados al CJE, como el Congreso Representativo de Instituciones Judías de Francia (CRIF).
El estudio del EUMC, encargado a dos investigadores del Centro de Estudios sobre el Antisemitismo de la Universidad de Berlín a comienzos de 2002, consta de 112 páginas y estaba listo para su publicación en marzo pasado, según "Le Monde", pero no se presentó.
La directora del Observatorio -que tiene su sede en Viena-, Beate Winkler, dijo que las muestras del trabajo de campo son de un periodo de tiempo (mayo y junio de 2002) demasiado restringido, por lo que "los datos eran insuficientes".
También anunció que un nuevo estudio, que cubriría los años 2002 y 2003, escrito por miembros del consejo de administración de la institución se presentará en los primeros meses de 2004.
Sin embargo, uno de los dos autores del informe, Jelane Wetzel, sugirió que al UEMC le pudo molestar "que nuestro trabajo designara como autores de actos antisemitas personas a menudo víctimas del racismo y a los que el Observatorio, por sus trabajos, está encargado de proteger".
Según lo que contaba Winkler en el prefacio, "el informe muestra claramente un aumento de las manifestaciones antisemitas desde la escalada de los enfrentamientos en Oriente Medio en 2000, con un pico a comienzos de la primavera de 2002".
En este caso, afirman los dos redactores del estudio, "no son los partidos y los grupos de extrema derecha los que han tenido un papel decisivo".
Señalan que "en España, en Francia, en Italia y en Suecia, una parte de la izquierda y de los grupos árabes y musulmanes han unido sus esfuerzos para organizar manifestaciones pro-palestinas".
"Aunque estas manifestaciones no eran intrínsecamente antisemitas, se profirieron eslóganes y blandieron banderolas en algunas de ellas; algunas de estas manifestaciones terminaron con agresiones contra judíos o instituciones judías", afirman. EFE
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