Ciudad Juárez (México), 13 dic (EFE).- Un hombre de 65 años fue sentenciado hoy a 92 años de prisión por los delitos de violación y homicidio de una menor de 6 años en Ciudad Juárez, (Chihuahua, México, frontera con EEUU).
Esta es la sentencia más larga que haya recibido procesado alguno en el sistema judicial del estado de Chihuahua, al que pertenece Ciudad Juárez, donde han sido asesinadas unas 400 mujeres desde 1993.
Luis García Villalbazo, de 65 años, y tres de sus cómplices, fueron notificados de sus condenas por parte del Juzgado cuarto de lo penal.
García Villalbazo fue procesado como autor intelectual y material de la violación y asesinato de la niña Airis Estrella Enríquez Pando, cuya muerte conmocionó a la sociedad fronteriza.
Este hombre recibió una condena de 92 años, y 40 años cada uno de sus cómplices: Eustacio Alemán Zendejas, Juan Manuel Alvarado Sáenz y Rogelio Sandoval Carrasco, alias "El Bigotes".
Un quinto copartícipe se encuentra prófugo.
Según las investigaciones, García Villalbazo raptó el 2 de mayo del 2005 a la menor casi a las puertas de su vivienda en el barrio Universidad (sureste).
La niña se mantuvo en cautiverio en la vivienda de García Villalbazo, quien abusó de ella y después la asesinó ayudado por los otros hombres.
Doce días después de haber desaparecido, el cuerpo de la niña se encontró en una zona despoblada de la ciudad en el interior de un barril metálico relleno con cemento.
El caso generó indignación en la comunidad juarense, que se volcó en masa al funeral de la pequeña.
Semanas después y con base a una denuncia anónima, la Procuraduría de Justicia de Chihuahua presentó a Luis García Villalbazo, un vendedor callejero de "burritos" (comida típica), y días después a tres de los cuatro cómplices.
García Villalbazo era investigado desde antes por el rapto y violación de otras tres niñas.
La resolución aún puede ser apelada por los sentenciados.
María Luisa García Andrade, hermana de una de las llamadas "Muertas de Juárez" y activista de la ONG Nuestras Hijas de Regreso a Casa, consideró que el trabajo de investigación fue profesional y eficaz.
Para García Andrade y su organización "no hay duda" de que los sentenciados son culpables, pero recordó que hay muchos otros asesinos por las calles de Ciudad Juárez.
"Ha quedado demostrado que cuando existe voluntad, las autoridades pueden esclarecer los casos. Esperamos que hagan lo mismo con otros 50 casos de mujeres y niñas asesinadas. Estos casos están estancados desde hace años", dijo García Andrade.
La activista recordó que en las investigaciones del caso Airis la Procuraduría chihuahuense recibió el apoyo del FBI estadounidense y del Equipo Argentino de Antropología Forense.EFE
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