Miami (EEUU), 27 feb (EFE).- Los colombianos Juan Carlos Montoya Sánchez y Carlos Felipe Toro Sánchez, integrantes del cartel de drogas colombiano del Norte del Valle del Cauca, fueron condenados a prisión hoy en un tribunal de Miami (Florida, EEUU).
Montoya Sánchez, hermano de Diego León quien lidera ese cartel y está en la lista de los diez fugitivos más buscados por el FBI, deberá cumplir una condena de 21 años y ocho meses de cárcel y cinco años de libertad supervisada.
Toro Sánchez, primo de los hermanos Montoya Sánchez, fue sentenciado a 19 años y cinco meses de prisión y cinco años de libertad supervisada.
Ambos se declararon culpables el año pasado de conspirar para importar cocaína a Estados Unidos.
A los acusados se les confiscaron 15,6 millones de dólares, según informó hoy la Fiscalía Federal del distrito sur de Florida (EEUU).
El fiscal Alexander Acosta dijo que ese cartel de drogas "ha exportado por años violencia y drogas a EEUU y a la comunidad internacional, por lo que su desmantelamiento debe permanecer como una alta prioridad para el sur de Florida".
Los dos acusados fueron arrestados en Colombia en diciembre del 2003 por la policía de ese país y extraditados a Estados Unidos en mayo y abril del 2005.
Estas detenciones se lograron a través de una amplia investigación que dio como resultado que además el FBI se incautara de más de seis millones de dólares de activos de la familia Montoya en el sur de Florida, incluyendo dos condominios de lujo y un yate valorado en aproximadamente 3,5 millones de dólares.
De acuerdo con la Fiscalía Federal, Montoya Sánchez era uno de los principales integrantes de la organización y era el responsable de supervisar las operaciones de los laboratorios de cocaína, a los trabajadores y de garantizar su seguridad frente a las guerrillas o las autoridades.
El acusado y la organización usaban aviones privados para trasladar la droga de Colombia a México, así como lanchas rápidas para ingresarla a Estados Unidos, según la Fiscalía Federal.
Toro Sánchez, por su parte, comenzó a trabajar en los laboratorios de la organización y luego desarrolló sus propias rutas de tráfico.
Entre 1996 y 1998 envió cocaína de Colombia a EEUU a través de pasajeros y carga de avión, luego comenzó a responsabilizarse por el transporte de los alijos en los puertos de exportación.
De igual forma, participaba en reuniones con otros traficantes para identificar nuevas rutas y transporte de la droga, dijo la Fiscalía. EFE
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