Belén (Brasil), 30 ago (EFE).- Un comerciante y un ex policía fueron condenados hoy a prisión por su actividad en una secta que se sospecha que nació en Argentina y que, pretendiendo "salvar al mundo del caos", entre 1989 y 1993 torturó y castró a entre diez y quince niños, informaron fuentes judiciales brasileñas.
El comerciante Amailton Madeira Gomes fue condenado a 57 años de prisión, mientras que el ex agente de la Policía Militar Carlos Alberto Santos deberá pasar en prisión 35 años.
La sentencia fue dictada a primeras horas de hoy por el tribunal ante el que la semana próxima deberán responder otros dos hombres y la presunta líder de la secta Lineamento Universal Superior (LUS), Valentina de Andrade, de 73 años.
La secta, cuyo origen no está muy claro pero que, al parecer, tiene aún unos cincuenta miembros en Brasil, considera a los nacidos después de 1981 como portadores de una "energía nefasta".
El grupo fue desmembrado en Argentina tras el descubrimiento de un millonario escándalo de estafa a sus seguidores, y los primeros indicios de sus operaciones en Brasil datan de 1989, cuando fue detectado en la ciudad de Altamira, a unos 800 kilómetros de Belém, capital del estado amazónico de Pará.
Sus rituales sangrientos se extendieron hasta 1993 y dejaron al menos cinco niños muertos y otros cinco desaparecidos hasta hoy. Los menores fueron castrados y sometidos a actos de sodomía. En la época tenían entre 8 y 14 años y eran todos varones.
De esos macabros ritos lograron escapar cinco niños y dos de ellos ahora están actuando como testigos en el juicio. Son Otoniel Bastos Costa y Wandiclei Oliveira Pinheiro, que tenían diez y nueve años cuando fueron mutilados y el pasado jueves identificaron al comerciante y el ex policía como miembros del grupo de torturadores.
Los jóvenes, que ahora tienen 23 y 22 años, declararon con los rostros cubiertos y cercados por policías, mientras los acusados, a varios metros de distancia, permanecían silenciosos e impasibles durante la audiencia.
El Ministerio Público ha pedido para los cinco acusados penas que suman más de cien años de prisión.
Frente al tribunal, decenas de personas han improvisado barracas frente al edificio del tribunal de Belém para celebrar las sentencias y esta madrugada intentaron linchar a los primeros dos condenados. EFE
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