Moscú. "Este beso no es para la prensa" es el título de la película que ya se está rodando en secreto con el fin de poder mostrar a Rusia lo duro que es ser esposa de su presidente, Vladimir Putin.
El secreto que rodea la filmación fue roto el jueves por el diario sensacionalista Komsomolskaya Pravda, que ha sorprendido tanto a su director, el ruso Oleg Fomín, como a la protagonista del papel estelar de primera dama, Daria Mijailova, para quien el hermetismo total era una de las condiciones del contrato.
"No tengo derecho a contar que interpreto a Liudmila Putin", confesó la actriz, mientras el director insistía en que "nadie debe saber nada" y lamentaba la filtración.
Sin embargo, el protagonista del principal papel masculino, el actor Andrei Panin, fue más hablador y confesó que al principio del rodaje ni siquiera sabía cual era el prototipo de su personaje.
"Tardé en entender que el guión se basaba en un libro escrito por Liudmila Putin, al principio pensé que se trataba de un vulgar melodrama", dijo el actor.
El personaje
Panin contó que su personaje es ser presidente de un país muy grande, se llama Aleksandr Aleksandrovich (en alusión a Vladimir Vladimirovich, nombre y patronímico del actual presidente ruso) y, al igual que Putin, está casado y tiene dos hijas.
También como el presidente ruso, quién en los años ochenta fue oficial del KGB en Alemania Oriental, su colega de la película domina el alemán a la perfección.
Fue también el actor, a quien ahora todos le encuentran un ligero parecido físico al presidente, quien reveló que el guión se limita a describir la vida familiar del jefe de Estado y lo difícil que es ser su esposa, hasta el punto de que el filme tendrá como happy end una charla de la pareja sobre cosas simples y humanas.
La fábula en sí ya garantiza el éxito taquillero de Potseluy ne dlia pressi en Rusia, donde cualquier detalle de la vida de Putin es una gran noticia.
Para el momento de su elección a la presidencia de Rusia en 2000, Putin era un enigma tanto fuera como dentro del país, hasta el punto de provocar en una conferencia de prensa la pregunta de Who is Mr. Putin? (Quién es el Sr. Putin?).
Más tarde numerosos programas de televisión y varias biografías alimentaron no pocas sospechas del lanzamiento de una gran campaña publicitaria para convertir al misterioso exagente del KGB en un hombre campechano, en uno de nosotros, quien ha vivido y entiende como propias las apremiantes necesidades del pueblo.
En cuanto a su esposa, quien de joven soñó con ser actriz pero se hizo azafata de las líneas aéreas internas y luego doctora en filología hispana, sus colegas y amigos coinciden en señalar que prefiere permanecer en la sombra y evitar entrevistas y cámaras.
La primera dama de Rusia solo acompaña al presidente en los viajes oficiales que así lo requieren; sus visitas preferidas son los museos, lugares históricos y centros de enseñanza y su estilo de vestir es modesto pero elegante, según la prensa rusa.
"Me aconsejo con mis amigas, pero me guío por mi propio gusto", afirma la Primera Dama.