Por Montserrat Vendrell
Naciones Unidas, 20 dic (EFE).- La ONU se ha apuntado el mayor triunfo, hasta ahora, en su proyecto de reforma, al aprobar la creación de la Comisión de la Consolidación de la Paz, órgano que ayudará a la recuperación de los países que salen de un conflicto.
La creación de este nuevo órgano, aprobada por consenso mediante una resolución, formaba parte del documento final de la reforma de la ONU adoptado por los líderes mundiales en la pasada cumbre de septiembre.
"Esta Comisión ayudará a los países a hacer la transición de la guerra a la paz. Asesorará en la recuperación y se centrará en la reconstrucción y la rehabilitación de las instituciones", declaró el secretario general, Kofi Annan, tras la adopción del documento.
Este órgano dependerá de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad y contará con la asesoría del Consejo Económico y Social (ECOSOC).
Su cometido será elaborar estrategias para la recuperación, reconstrucción y fomento del desarrollo de los países que emergen de un conflicto armado.
Estará integrado por 31 países, en periodos de dos años renovables, y contara con representantes del Consejo de Seguridad, incluido los cinco miembros permanentes, y del Consejo Económico y Social.
También formarán parte de este órgano cinco países escogidos entre los mayores contribuyentes de la ONU, y cinco elegidos entre los que aportan más tropas a las operaciones de mantenimiento de la paz.
El presidente de la Asamblea General, Jan Eliasson, consideró la aprobación de la resolución un "paso histórico" por ser la primera vez en la historia de la ONU que se crea un mecanismo de apoyo internacional para evitar que los países que salen de una guerra vuelvan a caer en un conflicto, como sucede muy a menudo.
Este es el primer gran logro de la reforma de la ONU, y todos los países coincidieron en valorar el hecho que se haya cumplido con el calendario previsto para su creación, antes de fin de año.
Sin embargo, muchos objetaron el hecho de que no se haya sometido a votación la resolución, en un tema que consideran de suma importancia, especialmente por el temor a que esta Comisión sea utilizada en menoscabo del principio de la soberanía de los Estados.
Las mayores reservas fueron presentadas por Venezuela, cuya delegación fue la única que expresó su firme oposición a la creación de esta comisión por considerar que es "una gran maniobra para legitimar la intervención en otros países", según dijo un representante del país.
Otras naciones también expresaron sus objeciones, pese a que se unieron al consenso, entre ellos India y Egipto, cuyos embajadores mostraron su preocupación de que en la Comisión se realce el papel del Consejo de Seguridad, en detrimento de la Asamblea General.
Costa Rica y México pidieron un equilibrio de poderes de los órganos de la ONU y criticaron la composición de este órgano estipulada en la resolución.
Argumentaron que, aunque los mandatos son de dos años, se les concede carácter permanente a las cinco potencias del Consejo de Seguridad, y a los países que son contribuyentes en tropas o hacen grandes aportaciones a los programas de la ONU.
La Comisión se espera que pueda estar en pleno funcionamiento el próximo año, una vez que sus miembros hayan sido seleccionados, mientras que los países de la ONU seguirán con sus intensas negociaciones sobre otros aspectos de la reforma del organismo.
Cuando faltan pocos días para final de año, los 191 países de la ONU sólo se han puesto de acuerdo, por el momento, en la adopción de un protocolo para la protección del personal de la ONU y los trabajadores humanitarios, y el establecimiento de un fondo de emergencia para asistir a las víctimas de desastres naturales.
No obstante, todavía quedan pendientes otras reformas importantes, entre ellas, la creación de un Consejo de Derechos Humanos, la revitalización de la Asamblea General y el ECOSOC, así como la reforma en la gestión administrativa y la tan disputada ampliación del Consejo de Seguridad. EFE
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