Guápiles (Limón). Dos esferas metálicas --de 13 y 15 toneladas-- fueron desembarcadas ayer en Puerto Limón, con destino a Guápiles, donde funcionará la primera fábrica industrial del mundo que extraerá celulosa del desecho de banano para producir papel.
Gerardo Lara, presidente de Polybiótica y principal impulsor del dicho proyecto ambientalista, recalcó que la fábrica tiene dos plantas; la primera entrará en operación en marzo y la segunda, dos meses después.

"En un año, ambas plantas estarán en condiciones de producir aproximadamente 50 toneladas diarias de papel, en un ambicioso proyecto ambientalista que demandó una inversión de $15 millones --¢3.337,95 millones al tipo de cambio actual--", agregó Lara.
La mitad de la producción, 40 toneladas, serán exportadas a México, mientras que la otra mitad será vendida --eventualmente-- a la comunidad europea, la cual está dispuesta a pagar un sobreprecio por el papel ecológico.
La producción de papel de banano en forma industrial es el resultado de 25 años de investigación de la Universidad de Costa Rica, de la Escuela de Agricultura de la Región del Trópico Húmedo (EARTH) y de una planta experimental de Polybiótica.
Además de la dos esferas metálicas que fueron desembarcadas ayer, se espera, en los próximos días, la llegada a Moín de 33 contenedores con maquinaria especial.
Cada una de las esferas --que funcionaran como una especie de olla gigante de presión para procesar el producto-- fueron compradas a Celfimex (Celulosa y Fibras de México) e introducidas al país en el marco del acuerdo de libre comercio entre México y Costa Rica.
Las esferas fueron trasladadas en horas de la tarde a la localidad de El Indio --13 kilómetros al norte de Guápiles--, lugar donde se ubica la fábrica.
"Estamos desarrollando una novedosa tecnología que permitirá producir papel de alto consumo, sin talar árboles y sin contaminar el medio ambiente", explicó Lara.
Por cada tonelada de pinzote --tallo de racimo de banano-- se extraerá un 4 por ciento de fibra; el otro 96 por ciento es agua, "lo cual es una proporción industrialmente aceptable", comentó.
Con esta nueva tecnología se pretende acabar con los cementerios de banano que usualmente se convierte en criaderos de moscas, focos de infección y malos olores.